El intercambio comercial, que es la única fuente de dólares genuinos que tiene la Argentina para atender gastos y pagos al exterior, registró en septiembre un saldo positivo de apenas u$s316 millones, la cifra más baja del año. Ese resultado es lo que explica el apretón al torniquete sobre las importaciones que ordenó Miguel Pesce hace poco menos de un mes para contener la hemorragia de divisas. Y al parecer, la caída del superávit comercial real no se debió tanto a las compras anticipadas al exterior sino a que los exportadores no han liquidado tantos dólares como los que declararon a la Aduana. El Balance Cambiario del BCRA muestra que en septiembre se liquidaron exportaciones por u$s6.307 millones y se vendieron divisas para atender pagos de importaciones por u$s5.991 millones. Las primeras crecieron en el último año 42%, mientras que las segundas 35%. En los primeros nueve meses de 2021 las ventas al exterior sumaron u$s58.130 millones mientras que las importaciones totalizaron u$s45.167 millones, lo que ha dejado un saldo positivo de u$s12.963 millones.
Divisas: superávit de septiembre fue de solo u$s316 millones
Las declaraciones de la Aduana que reporta el INDEC habían informado un superávit de u$s1.667 millones.
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Si se toman los datos declarados a la Aduana, que son los que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), a cargo de Marco Lavagna, las ventas al exterior de septiembre sumaron u$s7.553 millones y las compras u$s5.886 millones, con un saldo de u$s1,667 millones. Entre enero y septiembre las primeras acumulan u$s58.276 millones y las segundas u$s45.954 millones, con un saldo de u$s12.332 millones. Las diferencias que hay entre el “devengado” informado por el INDEC, y el flujo real de dólares no es relevante este año (apenas u$s631 millones en el acumulado), pero en el contexto de la presión cambiaria preelectoral cada dólar cuenta. Hay un fenómeno estacional que suele ocurrir para la misma altura del año, en el que las exportaciones informadas son bastante más altas que las liquidaciones. Este año el margen fue de u$s1.246 millones.
Restricciones
En 2020 el saldo de dólares del comercio exterior casi había desaparecido. Fue de apenas u$s7 millones en un contexto de economía cuya actividad cayó casi 10%. Este año Pesce decidió actuar sobre las importaciones anticipadas. Primero fijó un tope de u$s1 millón de disponibilidad para las empresas y luego lo redujo a u$s250.000. La semana pasada volvió a relajar los controles estableciendo que las empresas podrán acceder a compras anticipadas por un monto equivalente al promedio mensual de los últimos 12 meses. Se entiende que las diferencias que aparecen en la liquidación de los exportadores entran dentro de un nivel considerado normal. Cuando la empresa declara una venta al exterior el cobro de la misma es en general bastante posterior, algo que tiene que ver con los plazos usuales.



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