4 de enero 2005 - 00:00

Dólar desde ahora en baja

Surgió un dato importante para el mercado financiero: el Banco Central comprará menos dólares en el primer trimestre, lo que hace anticipar un retroceso en su cotización. Ayer, de hecho bajó de u$s 100 millones a u$s 20 millones la intervención oficial. Es lógica la decisión del Central porque el dólar cayó en todo el mundo menos en la Argentina. Ya hay preocupantes señales de incipiente inflación en la economía. Por eso es bienvenida la cautela en la emisión de pesos para sostener la divisa. La política del dólar alto de Lavagna, generando salarios bajos y encareciendo el reequipamiento de empresas, no era sostenible en el tiempo, sobre todo en el actual contexto internacional. ¿Hasta dónde puede caer el dólar? Podría ir rumbo a los $ 2,85 con el paso de las semanas.

Dólar desde ahora en baja
Un claro mensaje envió ayer el Banco Central al mercado en la primera jornada financiera del año: las compras de dólares serán menores en el primer trimestre y se harán en la medida en que no impacten en el nivel de precios de la economía. Ayer, esa entidad puntualmente compró sólo u$s 20 millones frente a los u$s 100 millones que fueron característicos de la semana pasada. La información oficial que se difundirá mañana sobre el aumento del costo de vida es preocupante para el gobierno: sería de 0,8% el incremento, a lo que habría que sumar el de enero que ya se proyecta por encima de 1%. No fue fruto de factores estacionales sino básicamente de la explosión de gasto que se disparó particularmente en el último trimestre del año que se coronó con el paquete de medidas de Navidad (subas a jubilados y asignaciones familiares, y prórroga en el pago de impuestos).

La lectura de fondo que debe efectuarse de lo acontecido ayer en la plaza cambiaria es la siguiente: con esas menores compras del BCRA, por lo menos hasta marzo la moneda norteamericana operará en baja. Está claro que no iría a $ 2,70, pero que estaría más alejado de los $ 3 pesos.

• Perspectiva

El contexto internacional fue determinante en esto con la moneda de EE.UU. derrumbándose en todo el mundo y conspirando contra el plan de dólar alto del gobierno. Todo indica ahora (crecimiento de la economía y la situación internacional) que si realmente se lo quisiera mantener en torno a los $ 3, sería a costa de más inflación.

Como sucedió en las principales plazas internacionales, las de América latina inclusive, en 2004 la divisa norteamericana cayó, y por ende el peso argentino (al seguir fijo con el dólar en torno a los $ 3) también se depreció contra las mismas. Así, contra el real se encuentra en la cotización más baja desde setiembre de 2002.

Si se analizan las variaciones de 2004 en la región el dólar cayó en Brasil 8,6%; en Colombia, 14%; en Chile, 6,2%; en Perú, 5,2%; en México, 0,7% y en Uruguay, 10,10%. Sólo en la Argentina, Bolivia y Venezuela hubo una tendencia a contramano de lo que sucedió en el mundo. Un panorama inédito: la Argentina crecía a 8,5% y el peso se devaluaba contra las principales monedas.

Así estaba planteado entonces para el gobierno, el dilema de dejar caer el dólar o generar más inflación. Frente a un
Roberto Lavagna que sostuvo que una caída del dólar es un retorno a los '90, y que es una presión de acreedores para que sea más fácil pagar la deuda, no debe ser fácil de digerir este proceso. Pero no queda otra alternativa, más en un año electoral. En realidad a Néstor Kirchner nunca le explicaron que el gobierno no puede controlar el tipo de cambio real (el valor del dólar neto de la inflación). Está claro que esta caída del dólar, aunque no traiga aparejada una reducción de precios de los bienes transables, igual es una señal positiva con impacto político positivo también. Mucho más que un aumento de precios, por lo que la resolución del dilema es fácil para el presidente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar