27 de febrero 2001 - 00:00

Drástico plan para salvar a Chrysler


Stuttgart, Alemania (Reuters) - La automotriz alemana DaimlerChrysler oficializó ayer un duro plan de reestructuración a tres años, para buscar una solución a los problemas con su unidad estadounidense, Chrysler y su socio japonés, Mitsubishi Motors Corp.

El grupo dijo que asumiría cargos de reestructuración por unos 3.090 millones de dólares en el primer trimestre de 2001 en un esfuerzo porque Chrysler y Mitsubishi regresen al territorio de las ganancias en sus próximos años fiscales y por rescatar las ambiciones globales del grupo. En América latina, el tercer mayor fabricante de autos del mundo por capitalización de mercado tiene plantas en la Argentina, Brasil y México.

Daimler se comprometió a implementar un plan que eliminará 35.500 empleos, cerrará plantas y utilizará el reducido número de plataformas comunes de producción.

Ejecutivos de DaimlerChrysler dijeron en una conferencia de prensa en Stuttgart que la renovación de Chrysler costaría unos 3.646 millones de dólares pero que el plan conseguiría que la filial registre ganancias en 2002 tras las pérdidas proyectadas de unos 2.005 a 2.370 millones de dólares en 2001.

Beneficios

Las pérdidas de Chrysler y los costos de reestructuración llevarán al grupo a terreno negativo en 2001, dijo el presidente financiero del grupo, Manfred Gentz. Según Gentz, los beneficios se verán en 2002, cuando las ganancias operativas, excluyendo cargos extraordinarios, deberán estar entre los 5.014-5.105 millones de dólares, comparados con los 4.740 millones de dólares en 2000.

En tanto, las calificaciones de riesgo a corto y largo plazo del grupo automovilístico fueron rebajadas ayer por las firmas Moody's y Standard & Poor's ante su previsión de que no tendrá beneficios hasta el año 2002. La decisión de las dos calificadores de riesgo implica que la financiación que pueda obtener el grupo germano-norteamericano será más costosa al estimar los inversores que existe un mayor tiempo.

Calificación

Los analistas de S&P rebajaron la calificación a largo plazo un peldaño de su máximo grado «A» a «A-», mientras que Moody's hizo algo equivalente y paso del «A3» a «A2» en su escala. Respecto de la deuda a corto plazo, S&P revisó si calificación de «A-1» a «A-2» y Moody's hizo lo propio de «Prime-1» a «Prime-2». Ambos con perspectivas a medio plazo negativas. Los inversores consideran que el éxito del plan dependería en gran medida de las condiciones del mercado, particularmente en los Estados Unidos, donde la desaceleración económica ha contraído los resultados de las empresas.

«Como hemos visto, las condiciones económicas han cambiado radicalmente en los últimos seis meses, así que pronosticar ganancias de Chrysler en 2002 es bastante arriesgado», dijo Jason Forde, gerente de fondos de la firma MainTrust en Francfort.

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