1 de noviembre 2002 - 00:00

Duhalde vetó cancelación de deudas bancarias con bonos

El gobierno decidió vetar la ley aprobada por el Congreso que permitía la cancelación de deudas bancarias aplicando títulos públicos. La medida, publicada ayer en el Boletín Oficial, provocó la caída de hasta 13,70% en los bonos locales que podrían haberse utilizado en esta operatoria.

La decisión llegó por sorpresa, ya que la normativa que sancionaron los legisladores había sido consensuada con el presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli.

La ley, que ahora debería ser reconfirmada con dos tercios de los votos en el Congreso, contemplaba las siguientes posibilidades para la cancelación de deudas con los bancos:

Utilización de CEDRO (Certificados de Depósitos Reprogramados), permitido tanto para el público como para las empresas.

• Aplicación de BODEN, pero sólo restringido al público para cancelar créditos hipotecarios destinados a la compra de vivienda única y familiar y líneas personales con y sin garantía. En cambio, fueron excluidos de esta alternativa las empresas. En realidad, esta alternativa ya estaba prevista en el decreto 905/02 y posterior-mente reglamentada. Más tarde llegó la ratificación del Poder Legislativo.

Títulos públicos en general. Este caso fue incluido para los deudores en categoría 4,5 o 6, es decir con mora superior a los 180 días.

Sin embargo, el Ministerio de Economía argumentó al explicar las razones del veto que esta operatoria «representa un subsidio para quienes se encuentran en mora con el sistema financiero», dado que los títulos podrían ser aplicados a su valor técnico, que supera en más de 60% el valor de mercado.

• Mecanismo

Por otra parte, tampoco se avaló la posibilidad de que los bancos terminaran aplicando los bonos recibidos para la cancelación de redescuentos con el Banco Central.

«El mecanismo propuesto implica un circuito por el cual las deudas con el sistema financiero se cancelen mediante la aplicación de los títulos sean finalmente absorbidos por el Estado nacional y, consecuentemente, por la sociedad en su conjunto», señaló uno de las consideraciones del veto.

Como resultado, los títulos nominados en pesos fueron los más afectados. El Pro 1 (BOCON Proveedores) cayó 13,73%, finalizando a $ 44. También cayeron fuerte el Pro 5 (-6,14%) y el Pre 6 (-5,10%), mientras que el resto de las series perdió entre 2% y 3% en promedio.

• Menor demanda

Esta caída refleja la menor demanda que tendrán estos títulos, que también ingresaron al default decidido por la Argentina a fines del año pasado. Al no poder ser utilizados para pagar deudas bancarias, prácticamente no conservan ningún uso ni atractivo.

La posibilidad de aplicar bonos deprimidos para pagar deuda con los bancos fue decidida por el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en noviembre del año pasado y estuvo vigente hasta abril. Pero a partir de entonces se decidió suspender la operatoria.

Pese al veto, pueden seguir aplicándose los CEDRO (depósitos reprogramados) para cancelar deuda, tal como se viene haciendo desde principios de año. Claro que ahora los bancos son más reacios a aceptarlos y, de hecho, el volumen que se cotiza en la Bolsa es escaso.

En cuanto a la posibilidad de aplicar los BODEN con el mismo objetivo, la situación es todavía más confusa. Ya existe un decreto y hasta una reglamentación del Banco Central que lo autoriza. La autoridad monetaria dispuso que los bonos (que están nominados en dólares) deben ser pesificados a $ 1,40 más CER si se los aplica a cancelar deuda.

Sin embargo, ningún banco acepta por el momento esta alternativa. En general, los empleados aducen que «faltan normativas» para aceptarlo, pero en realidad existe un gran desconocimiento de cómo funciona el esquema.

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