Sin mayores esperanzas, a no ser que el gobierno de Fernando de la Rúadé marcha atrás con el decreto que reglamenta el nivel de autopartes (algo porahora poco probable), La Argentina y Brasil volverán a encontrarse elpróximo jueves para continuar las negociaciones por la Política AutomotrizComún (PAC). Este régimen automotor debería estar en funcionamiento desdeel 1 de octubre. Sin embargo, las diferencias entre los dos principales sociosdel Mercosur por la forma de calcular el contenido local de las autopartesretrasó hasta hoy, y por tiempo indefinido, el acuerdo. Las partes volverána encontrarse este jueves en Rio de Janeiro, donde por la Argentina concurriráel secretario de Industria, Javier Tizado, que hace 10 días se negó a reunirsecon los brasileños por considerar que la propuesta de este país era inaceptable.De confirmarse el encuentro del jueves (todo hace pensar que esta vez por lomenos habrá reunión), será la primera vez que el ex Techint negociará de iguala igual con los delegados brasileños. Por este lado estarán presentes en Río elembajador plenipotenciario para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves (con quienTizado no quiso reunirse la semana pasada), y el ministro de Desarrollo,Reginaldo Arcuri.
Como para poner clima de clásico al encuentro, una cualidad de Botafogo,el embajador aseguró ayer a la prensa que muy probablemente la Argentina yBrasil llegarán pronto a un acuerdo ya que en definitiva el gobierno deFernando de la Rúa «sabe en el fondo lo que le conviene». Botafogo dijoademás que «se buscarán soluciones para el establecimiento de reglas paratrabajar con más eficiencia, productividad y menor costo» en el sectorautomotor. Como declaración de despedida el brasileño dijo que no llegar a unasolución por el PAC, «el Mercosur pierde imagen».
Marcando diferencias con los anteriores negociadores locales, Tizadocontestó las embestidas de Botafogo. Según el secretario de Industria no hayque ser optimistas sobre la fecha de firma del acuerdo, ya que «tenemosmuchas dificultades y pocas herramientas para solucionarlas». Asimismo,enfatizó que «existe un problema de interpretación sobre el contenido local,pero en realidad no hay mucho margen para las inter-pretaciones, porque noqueremos ser una industria ensambladora». Para Tizado, «la alteracióndel real creó dificultades en muchos sectores de la Argentina que no pueden seradjudicadas a la falta de competitividad».
Contenido nacional
El punto central de la discusión es el porcentaje de contenido nacionalque deberán tener los vehículos fabricados en el país. Si bien los dos paísesestán de acuerdo en que el porcentaje debe ser 30%, la Argentina interpreta quea esa cifra hay que llegar a partir del cálculo pieza por pieza, mientras que desdeel lado brasileño se asegura que al nivel debe calcularse como conjunto depiezas.
La Argentina concretó su posición en el momento de presentar el decretoque reglamentaba la PAC firmada en la cumbre de presidentes del bloque de juniopasado en Buenos Aires. Esa reglamentación, que llevaba la rúbrica de laantece-sora de Tizado, Débora Giorgi, fue justificada oficialmente como unadefensa de la industria autopartista local. Sin embargo, Brasil se negó aaceptar esa condición, situación que fue compartida por las automotrices tantobrasileñas como argentinas.
En ese sentido se pronunció el presidente de Fiat Auto Argentina,Cristiano Rattazzi, quien advirtió que si prospera este decreto podría llevarla fabricación del modelo Palio a Brasil. Según el empresario «si quedaen firme la reglamentación que firmó el gobierno habría que importar chapadesde Brasil y no se podría cumplir con el contenido local».



