Advierten que ley de teletrabajo puede generar "conflictividad" para las pymes

Economía

Desde el sector empresarial alertaron sobre los efectos que puede tener para las pequeñas empresas la implementación de la norma en el futuro. Por otro lado, celebran el avance en la economía del conocimiento.

La Cámara de Diputados le dio media sanción ayer a la ley de regulación del teletrabajo, mientras que al cierre de esta edición debatía la de economía del conocimiento. Cuestionado uno -sobre todo por parte de los empresarios- y largamente esperado el otro, el debate fue seguido de cerca por los sectores que se verán afectados (tanto positiva como negativamente) en caso de que el Senado también apruebe estos proyectos.

El primer tema que se trató de manera virtual en el parlamentario fue la regulación del teletrabajo. “No tienen ningún sentido, no tiene una explicación, tratar en este momento una norma que va a tener efecto a los 90 días de terminada la cuarentena, para el futuro. El teletrabajo para el sector privado no es una novedad, lo venimos replicando y ofreciendo. Ahora, se pone el palo en la rueda, se legisla sobre algo que entre privados venía siendo regulado correctamente. Pedíamos una ley, pero no es el momento para tratarla”, detalló a este diario Esteban Mancuso, coordinador de asuntos laborales de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), quien participó en la comisión de legislación realizada a principios de la semana.

En tanto, Mancuso sostuvo que, en caso de implementarse, la ley puede complicar aún más la perspectiva para muchas pymes: “El asunto es cómo se va a implementar esta ley. Qué va a pasar si como pyme no podés aplicar esta modalidad. Va a traer conflictividad, porque cuando no le puedas ofrecer las condiciones al empleado, vas a tener problemas. Las empresas que no lo puedan ofrecer van a estar con la soga al cuello. No es un beneficio para el empleador, como se presume”.

Según advirtió la Cámara de Empresas de Software y Soluciones Informáticas (Cessi), “el teletrabajo es una modalidad, no una nueva actividad. Por eso, debe estar regulada dentro de la Ley de Contrato de Trabajo”. Alertó, en tanto, que si la ley entra en vigencia, “se perderán oportunidades de inclusión y de desarrollo, ya que se limitan las posibilidades de contratar recursos humanos”; a la vez que señaló que caerá “la recaudación estatal, ya que muchos profesionales del sector van a ser contratados directamente desde el exterior”.

“Lo que planteamos es que una reglamentación excesiva puede generar que las empresas opten por no utilizar las metodologías del teletrabajo, porque sea difícil de implementar o porque genere fricción con sus empleados. La regulación tiene que ser cuidadosa, porque si hay exceso, el teletrabajo no va a ocurrir”, sostuvo a Ámbito Sergio Candelo, presidente de Cessi, quien remarcó: “Por un lado, la industria tiene esta modalidad implementada hace mucho tiempo, ya se usa. Como existe esta modalidad y nuestra industria trabaja con talentos y profesionales que son demandados a nivel mundial, competimos con empresas que no están en Argentina y demandan talento argentino. Ese escenario hace que si un talento es contratado en esa modalidad por una empresa del exterior, recibe sus salarios por afuera y eso significa una pérdida para el Estado”.

Discusión abierta

Por el lado de la ley de economía del conocimiento, las entidades que nuclean a las empresas del sector evidenciaron su conformidad con el avance del proyecto. “Primero hay que decir que la ley tuvo un amplio apoyo de todos los bloques, lo que implica que es una de las pocas políticas de Estado que tiene Argentina. Esto da una pauta de la importancia que tiene”, remarcó a Ámbito Luis Galeazzi, director ejecutivo de Argencon, que agrupa a firmas como Globant, Accenture y PwC, entre otras. “El segundo punto que hay que marcar es que la economía del conocimiento es la que más tracciona en la economía mundial en este momento. Crece aproximadamente cuatro veces más que el ritmo del promedio de la economía mundial. En ese marco, crea oportunidades muy grandes, porque en una economía que se expande, Argentina tiene una gran oportunidad de exportación de servicios. Nos abre la puerta a una economía de exportación, en la que Argentina hoy está exportando u$s6.000 millones, pero podría más que duplicar ese monto. Es uno de los pocos sectores que tiene un mercado global tan propicio, justo en este momento que se necesitan dólares en la economía”, agregó Galeazzi.

“Creemos que es muy importante el impulso que le puede dar una ley que favorezca a este sector. En otros países, hay leyes a favor de la economía del conocimiento. De alguna forma, esta ley recupera un poco el tiempo perdido. Porque hay otros países que tienen legislaciones mucho más adelantadas que la nuestra. Esto nos permite recuperar, ponernos en competencias con estos países que tienen desarrollado el concepto”, subrayó Galeazzi.

La ley de economía de conocimiento es algo que estábamos esperando con ansias”, graficó Candelo, de CESSI, quien detalló que el sector también se vio afectado -aunque de manera más indirecta- ante el parate por la pandemia. “Nuestro sector cruza a todas las empresas, porque las compañías del software le venden a todos los sectores. Cuando empezamos a ver algunos sectores que estaban paralizados, vimos que teníamos problemas realmente. Al 91% de las empresas las afectó la pandemia, aunque parecía que era un sector que podía trabajar de forma remota y que no le iba a afectar. Pero no fue así, porque podíamos trabajar, pero no teníamos a quién venderle. Con la ley, hubiéramos tenido otro apoyo”, sostuvo Candelo, quien hizo referencia a que el proyecto se cayó el 28 de diciembre del año pasado, cuando todas las compañías habían presupuestado que entraría en vigencia a partir del 1 de enero.

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