Ecuador privilegiará el servicio de las obligaciones internas al de su deuda externa en caso de iliquidez fiscal, pero los altos precios del petróleo mantienen lejos la posibilidad de incurrir en una moratoria, dijo el viernes el ministro de Economía, Rafael Correa.
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Como parte de nueva política social y fiscal que intentará aplicar el nuevo presidente, Alfredo Palacio, Correa dejó claro "que en mi orden de prioridad primero está la remuneración del trabajo antes que la remuneración del capital".
"A mi nadie me va a decir que no tengo que pagar salarios para atender deuda. Nadie me va a decir eso, cueste lo que cueste", agregó a periodistas Correa, quien desde que fue juramentado el jueves anunció que se propone hacer cambios radicales en la política económica.
No obstante admitió que sería perjudicial para el Ecuador, quinto productor de petróleo en América del Sur, caer en una moratoria de su deuda, riesgo que no ve cercano debido a la mejora de los ingresos petroleros por los altos precios del crudo y el incremento en la recaudación tributaria.
"Si caemos en moratoria el costo es mucho mayor. Tiene que haber flexibilidad en el manejo de las finanzas públicas, con responsabilidad", dijo.
En sus primeros anuncios el jueves, Correa sostuvo que eliminará un fondo petrolero orientado al pago de la deuda pública externa para destinar sus recursos a cubrir necesidades fiscales internas y programas sociales, lo que marcaría el desmonte de la política ortodoxa del gobierno del presidente destituido Lucio Gutiérrez que había aplaudido Wall Street.
El servicio de la deuda pública total del país demandará 2.393 millones de dólares del presupuesto de este año de 7.344 millones de dólares.
Por su parte, la agencia calificadora Standard & Poor's dijo el jueves que la calificación crediticia a largo plazo de Ecuador puede rebajarse si se hace aparente que la capacidad de manejo de la deuda queda claramente impedida o si hay señales de un deterioro significativo de la política fiscal, el sistema bancario o la producción petrolera.
La deuda pública de Ecuador asciende a 14.000 millones de dólares, incluida la interna y externa. Los compromisos externos del país andino sumaron 10.878 millones de dólares o 34,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a febrero, según el Banco Central (BCE).
Tras incumplir con el pago de sus bonos Brady y Eurobonos en 1999, por primera vez en la historia de ambos tipos de títulos, Ecuador reestructuró en agosto del 2000 esta deuda emitiendo nuevos papeles, con lo que redujo el valor nominal de la deuda original en un 40,6 por ciento. La deuda expresada en bonos Global 2012 y 2030 asciende en conjunto a 3.950 millones de dólares.
El resto de los empréstitos que sirve Ecuador se encuentran contratados con organismos internacionales y países amigos.
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