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La crisis del sector inmobiliario es una de las mayores incógnitas que pesan sobre la economía estadounidense: ¿que pasará si las dificultades del sector afectan el poder de compra de los hogares?
Por el momento, la amenaza no se concreta: en el primer trimestre, los estadounidenses continuaron jugando su papel de motor del crecimiento, con un alza de 3,8% en sus gastos de consumo.
Para los analistas esto es tranquilizador. "Fuera del inmobiliario, la demanda interna ha sido impresionante", subrayó Wieting.
Las empresas por su parte, reanudaron sus inversiones, factor que debería tranquilizar a la Reserva Federal (Fed), que se inquietaba por el nivel "sorprendentemente bajo" de la inversión en los últimos tiempos.
La Bolsa de Nueva York tampoco reaccionó ostensiblemente a los datos sobre crecimiento.
"El informe exagera la desaceleración de la economía", afirmó John Lonski, jefe de economistas de Moody's Investor Services, argumentando que los factores que afectaron el crecimiento no deberían repetirse.
Los reducidos stocks constituidos por las empresas "desaceleraron el crecimiento pero mejoran las perspectivas para los dos próximos trimestres", señaló. El deterioro de la balanza comercial es una "anomalía" que la buena performance en el exterior de las empresas debería corregir, agregó.
Por otra parte, los gastos públicos están por debajo del promedio, subraya Lonski.
"Probablemente hayamos tocado el piso del ciclo" económico, afirma Nariman Behravesh de Global Insight, quien considera que la amenaza proviene principalmente del lado de la inflación.
El índice de precios ligado al PIB subió 4%, el mayor incremento en 16 años, y el índice fetiche de la Fed (el índice de base, que excluye alimentación y energía), también se aceleró a 2,2%.
En consecuencia, mientras la inflación no se modere, el banco central estadounidense será muy reticente a bajar su tasa directriz, actualmente en 5,25%. "No hay gran cosa en ese informe que permita esperar una reducción de las tasas en el segundo semestre", estimó Lonski.
La próxima reunión del comité monetario de la Fed se realizará el 9 de mayo.
Sin embargo, otros analistas no comparten este optimismo, estimando que hay escasas posibilidades de que el consumo mantenga su solidez y mientras tanto las empresas mantendrán la prudencia, estimó Naroff. "Todo esto contribuirá a que el crecimiento continúe siendo modesto hasta el fin del verano", agregó.
El economista subraya que en los últimos tres años, la inflación se ha acelerado poco. "La inflación no se ha elevado demasiado, pero el crecimiento es demasiado bajo. Cuántos trimestres decepcionantes serán necesarios aún para que la Fed se despierte?", se interrogó.




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