EE.UU. también espera vender más aceites
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Menos energía significa menor producción para los procesadores de soja del país, que son los segundos exportadores mundiales de alimento a base de soja para ganados, aves de corral y cerdos. Las exportaciones de forrajes brasileñas podrían caer hasta 15% en la época más activa del año para los procesadores del poroto, dijeron analistas del sector.
En tanto, Brasil exportó 9,93 millones de toneladas métricas de forraje de soja en el año finalizado el 30 de setiembre, dijo el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). La Argentina fue el mayor exportador mundial, con 13,5 millones de toneladas, mientras que los Estados Unidos vendieron 6,65 millones de toneladas. Antes de que se anunciaran las restricciones de energía la semana pasada, el USDA había pronosticado que las exportaciones de forraje de soja de Brasil aumentarían 3,2% a 10,25 millones de toneladas, para el otoño. Los analistas esperan ahora que las exportaciones brasileñas bajen a 8,75 millones de toneladas, es decir, 12%.
Desde abril hasta fin de noviembre es la época más activa del año para los molinos de soja brasileños. Debido a una falta en la capacidad de almacenamiento, los procesadores comienzan a producir forraje tan pronto como se larga la cosecha en abril y siguen haciéndolo hasta que se agota el poroto, generalmente en octubre o noviembre. Las restricciones energéticas, impuestas por el gobierno tras una sequía de cinco meses, regirán hasta noviembre.
Bunge y otros procesadores de Brasil, como Archer Daniels Midland Co. y Cargill Inc., están comprando generadores eléctricos para mantener parte de sus plantas operando, dijo Carlo Lovatelli, director de Asuntos Corporativos de Bunge, en San Pablo. «Predecimos una escasez de producción, pero tenemos que ver más claramente cuáles son las normas», dijo Lovatelli. «Todos los grandes procesadores se verán perjudicados.»
Los fabricantes de forrajes animales y las empresas cárnicas que fabrican sus propios alimentos podrían tener que pagar más caro por el forraje de soja. La provisión de alimento de soja ya comenzó a escasear debido a la mayor demanda de los productores de carne y aves de los Estados Unidos, además de la huelga de Bunge, dijeron analistas.
Las firmas ganaderas estadounidenses consumieron 2,2 millones de kilos de alimento de soja en marzo, 16% más que en febrero, cuando el consumo llegó a 1,9 millón de kilos, informó la Oficina de Censos de los EE.UU. Bunge, que controla 15% de la capacidad productora de soja del país del Norte, cerró su molino de Danville, Illinois, el 16 de mayo, cuando 200 trabajadores abandonaron sus tareas por una disputa laboral.




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