23 de septiembre 2002 - 00:00

El dólar sería similar en cuatro años al de la convertibilidad

Muchos políticos y economistas empiezan a perderle miedo a la despesificación y a entender que el fallo de la Corte Suprema sobre este tema no es tan definitorio para el futuro del país como hoy se piensa. Se cree que el solo hecho de decirles a los ahorristas que se redolarizán sus depósitos va a generar confianza y permitirá mantener el dólar estable en los valores actuales. Eso tiene una gran ventaja, que es a lo que Domingo Cavallo se refirió en una columna publicada por este diario la semana pasada y lo que tranquiliza a la mayoría de los especialistas económicos que defienden la posibilidad de redolarizar la economía. Mientras la divisa estadounidense esté estable, los precios internos y los salarios van a tender a subir y acercarse al valor del dólar, quedando con una diferencia después de tres o cuatro años que puede ser de 20% o 30%. No significa que el dólar vaya a bajar a $ 1,20 o a $ 1,30, sino que los precios y salarios van a subir, y entonces el tipo de cambio en términos reales se acercará al nivel de cambio que tenía el país con la convertibilidad. Es decir que comprar un dólar no será tan costoso como ahora para los argentinos porque en ese tiempo habrán recuperado buena parte de su poder adquisitivo. Así opinaron en diálogo con este diario economistas como Orlando Ferreres o Rodolfo Frigeri. Países que tuvieron fuertes devaluaciones, como México, Corea del Sur, Tailandia o Rusia, tardaron alrededor de 48 meses para recuperar niveles de precios en dólares similares a los que tenían antes de la devaluación. Día a día son más los que opinan que volver a dólares los depósitos y créditos puede ser una complicación para la economía en el corto plazo, pero si se concreta, en el futuro la Argentina podrá volver a ser un país confiable, que respeta los contratos y en el cual se puede invertir. No hacerlo, en cambio, nos salvará del caos presente, pero será un costo muy alto que por décadas seguiremos pagando.

La decisión de redolarizar la economía ha despertado posiciones a favor y contra. Sin embargo en los últimos días algunos especialistas económicos comienzan a advertir de las ventajas a futuro que traería esta medida. El primero en reconocerla públicamente fue el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, en una columna publicada por este diario la semana pasada. Allí Cavallo advertía que desde el momento que se les diga a los ahorristas que sus depósitos vuelven a dólares, despertaría un cuadro de confianza que permitiría reducir el valor del tipo de cambio. En realidad, no es que Cavallo esté pensando que el dólar pueda bajar. Sino que la mayor confianza permitiría mantener el dólar quieto en los valores actuales. Pero como a la larga los precios y salarios ajustarían hacia arriba, como siempre ocurre luego de una devaluación, el tipo de cambio en términos reales, bajaría. Es decir, no sería tan costoso para los argentinos poder comprar un dólar como lo es hoy porque sus ingresos serán mayores.Y los precios en dólares del país estarían en niveles más parecidos a los que eran con la convertibilidad y no en niveles tan bajos. Es que si desde enero el dólar creció 260% (subió de $ 1 a $ 3,6), los precios minoristas solo subieron 37,8%, y los salarios quedaron iguales. Pero en el tiempo, mientras la Argentina logre mantener el dólar estable, algo que se lograría despesificando la economía porque es el temor de la gente lo que empuja su valor, el aumento de los precios internos se acercarían al aumento del dólar. Ese ajuste no es inmediato. Puede llevar meses. En países como México, Rusia, Tailandia o Corea del Sur, tardó en promedio 36 meses. En términos reales, México se quedó con un aumento del dólar de 15%, Brasil de 40%. Y en la Argentina podría tardar unos cuatro años y quedarse con un aumento real de 20% o 30% y no de 180% como es hoy.

Ambito Financiero recopiló las opiniones de tres especialistas: el ex viceministro de Economía Orlando Ferreres; el diputado y fugaz ministro de Economía durante la gestión de Adolfo Rodríguez Saá, Rodolfo Frigeri, y el senador Raúl Baglini. Tanto Frigeri como Baglini se muestran preocupados por el caos inmediato que genera esta medida en la economía. Pero es importante tener en cuenta que no despesificar evitaría el caos hoy, pero será un costo muy alto que tendrá que pagar la Argentina por muchos años.

ORLANDO FERRERES
(economista, ex viceministro de Economía)

• En principio la Corte Suprema estaría por fallar para despesificar depósitos, no los créditos. Pero el tema no va a resolverse rápido. Y en el ínterin ya se han ido tomando decisiones. Algunos ahorristas compraron un auto, una casa, un BODEN o cancelaron un crédito. Entonces el tema a solucionar en el fondo no va a ser demasiado grande cuando la Corte lo trate.

• También se podrían volver a dólares los créditos, pero mi impresión es que podrían seguir 1 a 1. Pero ajustados por el CER y las tasas de interés, al año cuarto el gobierno calcularía el CER más la tasa de interés, lo compararía con el dólar libre. Allí observaría la diferencia entre el dólar libre y pagaría con un subsidio a los bancos para que éstos estén compensados. Eso es importante. Porque los bancos no pueden quedar descalzados.

• Si acá viene un gobierno razonable que pueda hacer política económica como la que se hace en cualquier país normal, los precios van a tender en dólares a un nivel más equilibrado que el que actual, que es muy bajo. Y por lo tanto como ha ocurrido en todos los países que tuvieron devaluaciones altas como Rusia, México, Tailandia, Corea del Sur, Indonesia y Brasil, la mayoría en promedio tardó 36 meses en acercarse a la situación anterior o mantener una diferencia de 10% entre el tipo de cambio real que existía antes de la devaluación y después. Entonces si en la Argentina en 4 años estaríamos en un nivel cercano entre el costo de vida y el dólar libre, no sería todo tan complicado.

RODOLFO FRIGERI
(diputado del PJ)

• Preocupa que la Corte Suprema se pronuncie en contra de la pesificación. Después de tanto tiempo, volver atrás genera mucha confusión. Pero hay que preguntarse en qué esta pensando volver la Corte.

• Si piensa que puede volver a tras con la pesificación de los créditos, serían incobrables para quienes tienen ingresos fijos en pesos. Y la cantidad de incobrables de los bancos sería muy alta y llevaría a las quiebra a los bancos.

• Si la Corte piensa sólo redolarizar los depósitos y que se devuelvan inmediatamente en dólares, no hay posibilidad de que esto ocurra. Incluso, si piensa a que se devuelvan inmediatamente en pesos el equivalente a dólares, llevaría al Banco Central a emitir moneda. Eso va a presionar sobre el tipo de cambio y nos llevaría a la inflación.

• Si la Corte piensa que dolarizamos nuevamente los depósitos pero damos tiempo, es una decisión equiparable a las dos alternativas que hay, que son los BODEN que devuelven dólares en el tiempo o devolver pesos más el CER y una garantía.

• Hoy la opción pesos más el CER lleva a la Argentina a una situación similar a la de cualquier devaluación en otro país. México devaluó y se quedó en el neto con una diferencia de 15% en el tiempo. Brasil, un país que la gente casi no tenía dólares, devaluó y se quedó con una devaluación neta de 40% y la Argentina en el tiempo si se queda con devaluación neta de 30% será una devaluación exitosa.

• Entonces lo que estamos viendo es que en el tiempo la devolución de los depósitos en dólares se debe realizar y se puede realizar.

RAUL BAGLINI
(senador nacional por la UCR)

• Ahora estamos en el tratamiento de un presupuesto que pide la ratificación de la pesificación. Pero la economía no es un trencito de juguete que se pueda llevar hacia adelante o hacia tras sin efectos económicos y sin dificultades jurídicas adicionales. Es difícil plantearse cómo sería un esquema en el cual uno retrocede al momento inicial, porque sería como pensar que es posible volver a la convertibilidad 1 a 1.

• El Poder Ejecutivo se resistió durante tiempo a algunos proyectos que hubieran permitido generar impuestos específicos a grandes beneficiarios de la pesificación y con los cuales se hubieran podido devolver parte de los depósitos en dólares.

• Volver atrás con la pesificación alejaría toda posibilidad de acuerdo internacional y haría de la Argentina un país menos predictible.

• Hasta el presupuesto sufriría alteraciones sustanciales porque el Estado está en la misma posición. Necesitamos toda una batería de medidas y es realmente complejo imaginarse cómo se haría.

• Se ha introducido ya gigantesca alteración de los contratos por la devaluación y la pesificación asimétrica. Pero es aun más difícil imaginarse una recomposición de la situación.

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