El euro acentuó ayer su carrera hacia los $ 4, al finalizar con un nuevo récord histórico a $ 3,87 para la compra y $ 3,96 para la venta. A estos valores, la moneda comunitaria se ubica dos centavos por encima del máximo registrado en julio de 2002.
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A pesar de que para algunos analistas esta divisa se encuentra en niveles excesivamente altos, los ahorristas están demandando más que nunca. La participación de euros en el monto de divisas negociadas en la plaza cambiaria ya asciende a 40% del total.
De hecho, la escasez de billetes de euros ya se está haciendo notar en la plaza local, y la divisa volvió a transarse por encima de la paridad internacional. «Al tiempo que en el mundo el euro se negociaba a u$s 1,325, acá se resolvía a u$s 1,33. Esta diferencia de medio centavo que se verifica en los últimos días refleja la escasez de billetes en la plaza», señaló Carlos Lizer, de Puente Hermanos. «Los precios son exagerados, y posicionarse ahora es un poco tarde», resumió Alfredo Piano, titular del Banco Piano. «Ahora, parece estar de moda la moneda europea. El que antes sacaba la plata del colchón para comprar algunos dólares ahora lo hace para adquirir euros u oro», agregó. En Nueva York, la onza del metal se pactó para diciembre a u$s 454,3 por onza, luego de que alcanzara los u$s 455,9.
En el mercado londinense, el euro también estableció nuevos récords frente al dólar en plena desconfianza de los inversores ante un billete minado por los déficit del presupuesto y de las cuentas corrientes en Estados Unidos. Al cierre de ayer, la divisa comunitaria se operaba a u$s 1,3274, tras tocar un nuevo máximo en los u$s 1,3304. Al respecto, esta semana será decisiva en lo que concierne a las cotizaciones de las principales monedas mundiales, donde se espera una serie de cifras económicas de Estados Unidos, en particular, el dato sobre el empleo de noviembre que se difundirá el viernes, que podría influir en la percepción de las tasas de interés en ese país. «La prolongada caída del dólar es exagerada por el momento», opinó Piano. «Estos precios le están generando muchas dificultades a Europa», por lo que es de esperar algún tipo de intervención de parte de las autoridades europeas.
Para los analistas, el euro se acerca peligrosamente al umbral de u$s 1,35 a partir de lo cual el Banco Central Europeo se verá obligado a intervenir en el mercado de cambios. En este contexto, la reunión mensual de política monetaria del BCE se celebrará pasado mañana, donde se estudiará qué hacer ante la caída del dólar, que ha perdido en cuatro meses 10% frente a la divisa europea.
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