Washington (EFE, AFP y ANSA) - El Fondo Monetario no ve nuevos obstáculos en la negociación con el gobierno. Sin embargo, estima que aún subsisten cuestiones a resolver antes de cerrar un acuerdo, como el control del déficit fiscal (el FMI exige un superávit primario de 2,1% del PBI para 2003 y Lavagna pretende 1,5%), los amparos y la creación de un ancla monetaria, según manifestó ayer el portavoz del organismo financiero, Thomas Dawson.
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En conferencia de prensa, Dawson afirmó que los contactos mantenidos durante las últimas dos semanas en Washington con el equipo económico liderado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, fueron buenos y «trajeron algunos progresos».
No obstante ello, consideró que las negociaciones no están finalizadas y que aún subsisten diferencias en torno al control del déficit presupuestario, la creación del ancla monetaria y el desarrollo de un marco legal que proteja las inversiones.
«No diría que hay nuevos obstáculos, sino que ha habido un progreso lento en una serie de cuestiones, por lo que mantenemos la esperanza de que podamos encontrar una solución», explicó.
En tanto, Dawson aseguró que aún no se habla de un nuevo paquete de ayuda financiera. «No puedo decir cuáles serán los últimos pasos, pero repetiría lo que dijo la subdirectora gerente del Fondo, Anne Krueger, ayer (por el miércoles) en Estocolmo: no hemos estado hablando de cifras aún.»
Acto seguido, reiteró que «ciertamente se han hecho progresos en el aspecto fiscal», pero «el asunto de los amparos-ancla monetaria aún no está completo».
• Vencimiento
Nielsen está comandando las negociaciones en Washington desde la visita que realizó a fines de setiembre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, con motivo de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial. El objetivo del secretario de Finanzas es cerrar un acuerdo con el FMI antes del 14 de noviembre, fecha en la cual la Argentina debe hacer frente a otro vencimiento con el Banco Mundial. Sin embargo, Dawson dijo que el FMI está dispuesto a continuar negociando con la Argentina después de esta fecha, aún si un nuevo programa de préstamos no ha sido acordado para entonces.
Consultado sobre la decisión del gobierno de no pagar un vencimiento de un bono por u$s 250 millones con garantía del Banco Mundial, Dawson señaló que se trata de «una circunstancia desafortunada pero no del todo imprevista». De todas maneras ayer el gobierno argentino reiteró que es intención reponer esa garantía dentro de los 60 días.
En tanto, tras admitir que el país atraviesa por «un momento difícil», el portavoz del FMI se mostró optimista y dijo que las negociaciones se dan en el marco de «buenas discusiones» y «buenos progresos».
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