La idea general es que ayer el mercado apostó a la paz y esto se tradujo en una suba de 1,67% para el Dow que cerró en 8.041,15 puntos y 2,78% para el NASDAQ. Hasta cierto punto, la diferencia porcentual entre ambos indicadores bursátiles puede haber obedecido a que Microsoft finalmente, realizó la esperada división de sus acciones (en un «Split» 2x1), lo que entonó a los demás papeles tecnológicos, en tanto que Wal-Mart parece que no convenció a los inversores a pesar de anunciar ganancias para el trimestre de 1 centavo por encima de lo que públicamente decían esperar los analistas. Si bien el volumen fue uno de los más bajos del año (no hay que olvidar que venimos de un feriado), con apenas 1.188 millones de papeles en el NYSE y 1.316 millones en el mercado electrónico, esto puede haber estado emparentado más que nada con el mal tiempo imperante y debería ir corrigiéndose a medida que vuelva el sol. Este panorama habla de un mercado que de a poco, podría estar encaminándose otra vez por los carriles normales, dejando de lado las preocupaciones geopolíticas y la situación de sobreventa que veníamos sufriendo la semana anterior. Pero esto es a futuro. Ayer el ritmo lo siguió marcando la situación internacional y en la medida que las principales nuevas del día (el reporte de la agencia de noticias «DPA» que Saddam Hussein podría buscar exiliarse en Rusia, y la admisión del presidente Bush que buscará una segunda resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas) hicieron menos inminente la conflagración, el mercado respiró tranquilo y recuperó algo del terreno ganado en las últimas semanas.
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