"El pacto social es para ganar tiempo"
-
Una nueva modalidad de pago para billeteras virtuales le compite al QR
-
Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Beker tiene dudas sobre el prometido nuevo
cálculo de la inflación.
P.: ¿Cree que con el pacto social que propone Cristina se puede frenar el aumento de precios?
V.B.: Puede ser una herramienta si se lo inscribe dentro de una política macroeconómica global de ataque a la inflación en el que éste sea un ingrediente más. El pacto social de por sí solo no es más que un mecanismo para ganar tiempo. Hay que ver cómo se lo pone en práctica.
P.: La posible nueva medición del Indice de Precios al Consumidor, ¿servirá para algo?
V.B.: Primero hay que entender qué propone el gobierno, porque no está del todo claro. Se habla de utilizar lo de «inflación núcleo», que no estaría mal, pero en Estados Unidos no se calcula sólo ese índice: primero se obtiene el IPC total y luego se quitan aquellos productos cuyos precios están sujetos a gran volatilidad porque se piensa que no representa la inflación de largo plazo. Se cree que se va a tener en cuenta el porcentaje que resulte para los valores ajustables por CER. Además, cualquier cambio en la forma de calcular requiere que en paralelo se mantengan ambas metodologías por al menos un año, porque de lo contrario se pierde el principal atributo, que es la posibilidad de contar con una serie histórica. Hacer esto pone en serio riesgo la posibilidad de reconstruir la continuidad de los datos, ya que sólo un mes se conocerían ambas variaciones. Para que sirva es necesario que, a diferencia de ahora, los precios sean los que los encuestadores relevan. También es importante determinar qué productos van a entrar en esta medición y cuáles no. Y si bien desde el gobierno se habla de implementarla desde noviembre, todavía no existe ninguna metodología publicada por el INDEC.
P.: ¿Puede ser la inflación consecuencia del crecimiento, como sostienen desde el gobierno?
V.B.: No. Existe una especie de alternativa entre combatir el incremento de precios y seguir expandiendo PBI. Al contrario, la condición sine qua non para poder sostener altas tasas de crecimiento es bajar la inflación, porque permite el crédito de largo plazo, que es la gran herramienta que está faltando. Y no se trata de enfriar la economía. China e India crecen a tasas similares a la nuestra y no tienen un incremento de precios tan alto. La Argentina hoy forma parte de un club de cuatro o cinco países con alta inflación, en el que están Venezuela, Irán, Eritrea, Guinea y Myanmar. Este no es un grupo del cual uno desearía formar parte.
P.: Dados los altos precios de los commodities, ¿es importada parte de la inflación actual?
V.B.: Sí, obviamente. Uno de los problemas clave en nuestro país es que los productos que exportamos son parte de la canasta familiar. Entonces hay que compatibilizar el aumento de divisas, que significa tener un mayor precio para nuestras exportaciones, con el impacto que esto pueda tener localmente. Es uno de los desafíos cómo aprovechar este beneficio y minimizar los costos. En Chile, con el cobre, es diferente porque un aumento de su precio no incide internamente. Muchas veces nos quejamos de que los términos de intercambio eran desfavorables y ahora, que es al revés, tampoco nos viene bien, lo que es incoherente.
Entrevista de María Iglesia




Dejá tu comentario