1 de junio 2001 - 00:00

Elogian megacanje, pero con algunas reservas

La mayoría de los banqueros y analistas financieros del exterior consideraron ayer como positiva la operación de canje de deuda que concretará hoy Domingo Cavallo. Incluso, en el caso de Standard & Poor's, se habla de la posibilidad de mejorar la calificación de la Argentina. Sin embargo, todos coinciden también en que la mejora de la situación financiera es temporal y que los problemas de fondo continuarán mientas la Argentina no salga del cuadro de déficit fiscal crónico. Las principales opiniones conocidas ayer fueron las siguientes:

Diana Mondino (directora de Standard & Poor's)


La calificación de la deuda argentina está en alerta negativo, lo cual implica un monitoreo continuo. Puede que después del canje se revise, que se ratifique la nota 'B'. Todo depende del grado de éxito del canje en cuanto a su magnitud. Igualmente, mientras exista déficit fiscal, no hay capacidad de pago. A lo sumo, se difiere en el tiempo el pago de deuda, a la expectativa de que en el futuro haya superávit. Si la operación de canje «es lo suficientemente grande, permitiría un respiro financiero. Pero eso no implica una solución al problema de fondo, que es el déficit fiscal. El canje no tiene relación con las inversiones. La inversión no está relacionada con la nota ni está dada por el riesgo-país. Pero si se percibe algún riesgo, afecta a la rentabilidad mínima exigida a un nuevo proyecto de inversión. En cuanto a la entrada de capitales, un cambio en la calificación discrimina al tipo de inversor de un país, que en este caso será más arriesgado.

Bill Harrison (director del JP Morgan)


Apoyamos la operación desde el primer momento. Se trata de algo histórico para la Argentina y para los bancos participantes. El canje ha resultado muy importante e interesante, en primer lugar, debido a la importancia de la Argentina. Además, hay que tener en cuenta que el equipo de Domingo Cavallo y Daniel Marx brinda el liderazgo y la confianza que es necesario mostrar en el mercado. El canje otorgará las bases para que la Argentina reanude su crecimiento, y por eso esperamos una respuesta exitosa de los inversores.

Informe de Fitch IBCA (Duff & Phelps)


Si bien es cierto que este canje brinda beneficios para el sector público, la operación en sí no significará una mejora sustancial en el valor crediticio de la Nación Argentina. Los ahorros de entre 2 mil y 4.400 millones de dólares anuales hasta el año 2003 pueden aliviar las presiones financieras para el gobierno. El monto de la deuda puede aumentar marginalmente, al emitirse más bonos que los que se cancelan. Las menores necesidades de flujo de caja que tendrá el gobierno pueden causar una reducción en las tasas de interés domésticas. Pero éste sólo se producirá en el contexto de más reducciones en el déficit fiscal, reformas estructurales más profundas y el mantenimiento de la unidad política apoyando al plan económico, lo que puede ser difícil frente a las elecciones de octubre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar