Desde la cero hora de hoy comenzó el paro «tranqueras afuera» convocadopor tres de las cuatro entidades madres del campo en reclamo de medidas que«devuelvan la rentabilidad al sector».
La protesta, que se extenderá hasta el próximo sábado, es organizada porla Federación Agraria Argentina (FAA), Coninagro y Confederaciones RuralesArgentinas (CRA), y durante la misma no se realizarán operaciones decompra y venta de productos, pagos a los bancos, ni cancelación de impuestos,mientras que tranqueras adentro continuará la actividad agropecuaria con lashabituales tareas de siembra, recolección y ordeño.
Los productores que adhieran a la protesta tampoco enviarán animales alos mercados concentradores.
Récord en Liniers
Sin embargo, en el Mercado de Hacienda de Liniers -el principaltermómetro de la protestase registró una entrada récord que superó las 71 milcabezas durante la semana pasada (30 mil animales más que los promedioshabituales), por lo que prácticamente no se sentirá el desabastecimiento decarne en los principales centros urbanos del país, a pesar de laadvertencia de los dirigentes. En tanto, ayer ingresaron más de 400 vacunos almercado concentrador, que quedarán para las operaciones de mañana, ya que hoyno habrá actividades por el feriado.
La primera protesta que realiza el sector agropecuario al gobierno de Fernandode la Rúa contará con una «amplia participación de los productores, queformarán grupos de controles de carga a los costados de las rutas parapromocionar los motivos de la protesta», aseguró el presidente de la FederaciónAgraria, Eduardo Buzzi.
«La no comercialización de cereales, ganado y todo lo que tenga que vercon la actividad comercial» será la característicaprincipal del paro del agro, indicó el dirigente.
Asimismo Buzzi advirtió que «habrá movilización de productores» y que lamedida no se trata sólo de que «los corrales de Liniers se vean vacíos»,haciendo referencia a las expresiones de la Sociedad Rural Argentina (SRA), únicaentidad que no adhiere a la medida de fuerza porque el país «no está paraparos».
Los productores harán piquetes en las rutas, a bordo de tractores,camionetas y maquinarias agrícolas, aunque no impedirán el paso de alimentosperecederos como leche o frutas y verduras, dijeron los organizadores.
Cuando finalice el paro los dirigentes esperan que «se arme una mesa enserio, no para entretener sino para elaborar con el Poder Legislativo y con losministros un esquema de avances para procurar soluciones, asignar recursos,determinar prioridades, contener a la gente», entre otras cosas.
Por otro lado, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), ManuelCabanellas, subrayó la necesidad de eliminar los impuestos distorsivos queafectan a la producción como el de la renta presunta y el que se aplica a losintereses de los préstamos. El dirigente aseguró que, de eliminarse dichosimpuestos, la producción de granos podría pasar de 60 a 80 millones detone-ladas anuales, sin afectar el «equilibrio fiscal». Por último, Cabanellashizo hincapié en que el campo «tiene que competir con los países que subsidiansu producción agropecuaria».
Los representantes de las tres entidades garantizaron que la medidade fuerza no implicará desabastecimiento y recalcaron que el paro «no es contrala gente sino para llamar la atención del gobierno» a fines de queinstrumente medidas que favorezcan al sector a salir de la crisis queatraviesa.
El gobierno rechazó el paro con el argumento de que «el sector agropecuariofue uno de los más beneficiados con las últimas medidas económicas que setomaron».
«Si quieren hacer paro que hagan, pero ningún paro ni presión va amodificar la política del gobierno», dijo el ministro de Economía, José LuisMachinea.
En un último intento por desactivar el paro agropecuario, el gobiernohabía ofrecido, la se-mana pasada, un minipaquete de medidas que incluía laconcesión de 50 por ciento del Impuesto a los Combustibles (ITC) al pago de laRenta Presunta y que 5 puntos del impuesto a los intereses sean consideradoscomo pago a cuenta de Ganancias y del gravamen a la renta mínima presunta.
«Este gobierno no ha tomado medidas que perjudiquen más el campo, perotampoco que empiecen a corregir las cosas que vienen de vieja data», señalóBuzzi quien descartó que en el curso de esta semana se realicen nuevasconversaciones entre los productores agropecuarios y el gobierno tendientes adesactivar la protesta.



