La unión de CATA y Safe Flight querrá modificar las condiciones del convenio colectivo para incorporar a parte de los empleados de Southern Winds a su futuro plantel. Así lo admitieron ayer fuentes de esas empresas, que están conversando con los gremios que representan a esos trabajadores con miras a incorporar a «parte de ellos» a su futura estructura. Claramente esto implica que los empresarios Ricardo Barbosa (CATA) y Claudio Cirigliano (Grupo Plaza/Safe Flight) no tomarán a los 850 empleados que aún siguen siendo parte de la empresa fundada por Juan Maggio, y que no opera hace más de un mes. Tampoco lo harán en iguales condiciones a las que tenían en SW.
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El gremio con más problemas es APA (personal de tierra, administrativo) con casi 500 afiliados, una cantidad a todas luces sobredimensionada para lo que era SW y para lo que será CATA/SF. La causa de esta expansión es sencilla de explicar: muchos de esos empleados eran contratados, pero fueron efectivizados por Maggio ante el inminente cierre de SW para «protegerlos» (con fondos no propios) de un seguro despido.
En diálogo con este diario, el informante dijo que «Safe Flight y CATA están en un proyecto conjunto de lanzamiento en el mercado aerocomercial de pasajeros», lo que dependerá del dictamen que emita la Junta Asesora de Transporte Aéreo (JATA). Agregó: «Estamos conversando con los gremios aeronáuticos, y esperamos firmar un acta acuerdo» con los sindicatos, en el que se establecerán « condiciones para dar prioridad al personal agremiado que integren las bolsas de trabajo de cada gremio».
La incorporación, agregó la fuente, será «paulatina», luego de que se renegocie «un nuevo convenio colectivo de trabajo».
Esta «paulatinidad» dependerá no sólo de que la JATA apruebe los pedidos de rutas presentados por CATA/Safe Flight, sino también la ampliación de la flota actual de CATA, que consiste sólo de cuatro máquinas Fokker F 27, turbohélices de 45 plazas. «Seguramente se incorporarán algunas aeronaves de mayor porte, pero todavía es temprano para hablar de aviones: primero deberemos saber qué rutas nos conceden», dijo la fuente. CATA pidió 22 rutas de cabotaje; Safe Flight, diez internas y ocho internacionales.
En tanto, y ante la falta de pago, ayer por la tarde una asamblea convocada por APA (personal de tierra) decidió retomar las medidas de fuerza reclamando el pago de los sueldos de diciembre y los aguinaldos. En octubre y noviembre los salarios fueron pagados por Cirigliano, que lo admitió públicamente para luego anunciar que ya no seguirá haciéndolo. En total, este empresario, dueño de líneas de colectivos y accionista principal de TBA, habría aportado en total unos $ 4 millones, monto que fuentes del mercado sindican como salida de arcas oficiales.
Lo concreto es que el Ministerio de Trabajo parece haberse corrido de su rol de mediador entre los gremios y la Secretaría de Transporte, que les acercó la «solución CATA». Cabe recordar que en setiembre el secretario Ricardo Jaime había firmado un acta acuerdo en la que se comprometía a garantizar los puestos de trabajo y los salarios hasta tanto SW fuera comprada por un tercero o los trabajadores fueran absorbidos por otra aérea.
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