28 de febrero 2001 - 00:00

Empresarios llenaron de quejas a De la Rúa

«Los empresarios estamos preocupados por la pobreza, porque si hay pobreza, no hay mercado», sostuvo Jorge Aguado, vicepresidente de Sociedad Macri (SOCMA), convertido en vocero de los empresarios que ayer se reunieron con el presidente Fernando de la Rúa.

Estos le pidieron al presidente medidas destinadas a reactivar la economía, aumentar las exportaciones y fomentar la generación de empleo. Por otra parte, se quejaron por la «excesiva» presión tributaria que sufre el sector privado a nivel nacional, especialmente en las provincias.

Si bien los directivos de los principales bancos, empresas de servicios privatizadas, petroquímicas, petroleras, automotrices, tabacaleras y constructoras, se encargaron de hacer trascender que apoyan la gestión de gobierno y la decisión de priorizar la estabilidad de las instituciones como forma de atenuar el impacto negativo que causó la posible remoción de Pedro Pou al frente del Banco Central, no ocultaron su malestar frente a los 30 meses de recesión.

Preocupación

En tal sentido, en las casi dos horas que duró la reunión le manifestaron a De la Rúa su preocupación por la situación económica y la ausencia de signos de reactivación.

«Le hemos manifestado al Presidente nuestra decisión de seguir luchando por el trabajo productivo, pero también le hemos comunicado nuestra preocupación por los problemas que existen», comentó Aguado al término del encuentro.

En voz baja, los empresarios no dejan de asombrarse de cómo el gobierno dilapidó en menos de un mes las expectativas favorables que tenía la Argentina en el exterior cuando consiguió el salvataje financiero.

Del encuentro participaron José María Ranero Díaz (Repsol-YPF), Carlos Fernández Prida (Telefónica), Antoni Péris Mingot (Gas Natural Ban), Vicenzo Barello (Fiat), David Beer (Shell), Juan Carlos Cassagne (Aguas Argentinas) y Francisco Codina (Ford). También estuvieron Manuel Sacerdote (Bank-Boston), Enrique Cristofani (Banco Río), Oscar Vignart (Dow Chemical), Rodolfo Schmidt (Siemens), Patricio Kelly (Deutsche Bank), Aldo Roggio y Rafael Arguelles (Massalin Particulares), Julián Gari Munsuri (Dycasa), Carlos Miguens (Cervecería Quilmes) y Carlos Giovannelli (Citibank).

Acompañaron al Presidente el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; el ministro de Economía, José Luis Machinea, y la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich.

Esta nueva modalidad de reuniones periódicas con las que se comprometió el Presidente con los hombres de negocio para tener una visión directa sobre la marcha de la economía y los problemas que aquejan a los empresarios se inauguró a principios de enero, pleno lanzamiento del blindaje financiero. También en los primeros días de febrero el ministro Machinea, por indicación del Presidente, realizó reuniones por sectores productivos, pero con el propósito mediático de sumar las inversiones que realizarían las empresas más que para encontrar solución a los problemas.

Guión

Ayer se cumplió al pie de la letra el guión esbozado para este tipo de encuentros. Los empresarios hablaron, De la Rúa escuchó y Machinea tomó nota a pedido del Presidente.

A los empresarios les dio la sensación que la segunda intención de De la Rúa en organizar este tipo de reuniones es imprimir una mayor presión sobre Machinea para que implemente medidas concretas que permitan salir del parate económico.

Otro de los temas que se plantearon giró en torno a la presión tributaria que ejercen los gobiernos provinciales. «Uno de los problemas que existen tiene que ver con la inventiva de los gobiernos provinciales para crear tasas a empresarios que producen. Cuando se habla de estabilidad, también se debería incluir esto», cuestionó el vicepresidente de SOCMA.

Por último, los empresarios respaldaron la reforma previsional impulsada por el gobierno, al pedir que «se avance sobre el tema».

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