20 de julio 2001 - 00:00

Empresas en problemas: deben refinanciar u$s 3.860 millones

Empresas en problemas: deben refinanciar u$s 3.860 millones
Decenas de compañías argentinas serían incapaces de refinanciar deudas que vencen este año por un valor de $ 3.860 millones, porque el temor de que el gobierno caiga en el incumplimiento hizo aumentar espectacularmente los costos de los préstamos corporativos, según una nota de la agencia «Bloomberg».

La refinanciación se volvió demasiado costosa al triplicarse los rendimientos de los bonos argentinos en los últimos dos meses, a 34%, obligando a las compañías a liquidar la deuda que vencía. Los prestamistas piden garantías, como seguros políticos, para ampliar el crédito.

La situación dejó a Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (IMPSA), exportador de partes de automóviles y generadores de energía, en un brete. La compañía, cuyos bonos por un valor de $ 137 millones vencen en mayo de 2002, dijo que deberá pagar 2,5 puntos porcentuales más que a comienzos de año, o alrededor de 12,5%, para tomar préstamos bancarios.

• Venta de activos

La firma planea vender activos por $ 50 millones para ayudarse a recomprar la mayor parte de los bonos, que se negocian a alrededor de 50 centavos contra el dólar para rendir aproximadamente 18%. «Ninguna compañía va a refinanciar deuda a las tasas actuales», dijo el director financiero de IMPSA, Rodolfo Hearne.

La falta de efectivo obligó a las compañías a reducir inversiones y bajar costos, amenazando con profundizar la crisis del país. Sólo en mayo, las quiebras treparon a un máximo de nueve años, y 153 compañías buscaron protección judicial de los acreedores. En conjunto, las compañías argentinas tienen una deuda de unos $ 23.900 millones.

IMPSA está en mejor posición que muchas compañías argentinas porque obtiene divisas a través de exportaciones. Las compañías que no exportan o no cuentan con socios en el extranjero tienen más dificultades para encontrar nueva financiación, dijo Juan Villanueva, analista de deuda en Merrill Lynch en Nueva York.

«Algunas compañías no tendrían acceso a ningún precio», dijo Villanueva. «A esta altura, la propiedad extranjera es clave.»

Aun las mayores firmas argentinas, como Telefónica de Argentina SA y Pérez Companc SA, una sociedad controlante petrolera, se ven obligadas a suministrar más garantías y pagar tasas más altas para obtener nueva financiación, dijo Michael Jakob, que está a cargo de los préstamos sindicados sudamericanos en Deutsche Banc Alex Brown en nueva York.

Muchas compañías deben comprar seguros contra riesgos políticos, que garantizan el cumplimiento de los pagos de préstamos extranjeros, aunque el país imponga controles monetarios. El seguro puede costar hasta 2% del valor del préstamo por año.

Telefónica de Argentina tiene más opciones para pagar un préstamo bancario de $ 400 millones que vence el mes próximo, dijo Dina Martino, gerente de Mercados de Capital para Telefónica de Argentina SA. «Si el mercado sigue como hasta ahora, probablemente se refinancie con un préstamo entre compañías y efectivo», dijo Martino.

• Mercado cerrado

La compañía tiene una deuda de alrededor de $ 2.000 millones y no planea vender nuevos bonos, porque «el mercado de capitales está totalmente cerrado», observó Martino.

No todas las firmas argentinas dicen que se les ha cerrado el crédito. Quilmes Industrial SA, que controla negocios de bebidas además en Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, dijo estar negociando con tres bancos -sin especificar sus nombres-para refinanciar un préstamo de $ 200 millones que vence en febrero.

La compañía espera mantener los costos de los préstamos a los actuales niveles de 7% anual, porque genera $ 100 millones de los $ 250 millones en flujo de fondos estimados para este año fuera de la Argentina, dijo Carlos Olivieri, director financiero de la firma. Quilmes redujo la deuda neta de $ 300 millones a $ 230 millones para disminuir aun más el riesgo, dijo Olivieri.

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