Covid: Argentina, con niveles de asistencia similares a los países desarrollados, según el Banco Mundial

Economía

Los primeros datos del relevamiento muestran que el año pasado entre el 40% y el 45% de las empresas locales accedieron a algún tipo de asistencia del Estado, ya sea bajo la forma de créditos a tasas subsidiadas, o por el programa de Asistencia en la Emergencia a la Producción y el Trabajo (ATP).

Datos preliminares de un estudio que está llevando a cabo el Banco Mundial a nivel internacional indican que el grado de asistencia a las empresas por parte del Gobierno en medio de la crisis desatada por la pandemia de coronavirus alcanzó en Argentina niveles similares a los de los países desarrollados.

Los primeros datos del relevamiento muestran que el año pasado entre el 40% y el 45% de las empresas locales accedieron a algún tipo de asistencia del Estado, ya sea bajo la forma de créditos a tasas subsidiadas, o por el programa de Asistencia en la Emergencia a la Producción y el Trabajo (ATP).

De acuerdo con el estudio, que se lleva a cabo en unos 50 países, en las naciones más pobres el nivel de ayuda llegó a apenas el 10% de las empresas, mientras que en las desarrolladas llegó a entre el 50% y el 60% de las compañías. “Hay que reconocer que el Gobierno enfrentó rápido y con decisión el problema”, señaló a Ámbito Vicente Donato, el director ejecutivo de la Fundación Observatorio Pyme (FOP), entidad que participa del trabajo por Argentina. La FOP es uno de los centros de investigación en pymes más importantes del país, vinculado a la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Universidad de Bologna. Desde hace tres década lleva a cabo periódicos muestreos de opinión de un panel de más de un millar de pequeñas y medianas empresas. Donato afirmó que en lo relacionado con la ayuda en el medio de la emergencia sanitaria la Argentina “está cerca del nivel de los países desarrollados”.

De acuerdo con datos de la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC) durante el 2020 el Gobierno nacional gastó en total $917.793 millones en ayuda al sector privado. Eso implicó una suba real del 17,1% de los gastos primarios, comparados con los del 2019. De no haber sido por ello, las erogaciones del 2020 no hubieran crecido en términos reales.

Pero de ello, los destinado a mantener en pie el aparato productivo alcanzó a los $353.084 millones, de los cuales el programa por el cual el Gobierno se hizo cargo de pagar una parte de los salarios de las empresas (ATP) fue de $226,823 millones, mientras que el financiamiento a través del Fondo de Garantías Argentino (FOGAR) y del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), llegó a los $126.261 millones.

Según aclaró Donato, este tipo de financiamiento al sector privado de parte del Estado hay que ubicarlo en el contexto de la crisis del covid-19. Fuera de ese escenario, en condiciones normales, las empresas argentinas enfrentan los desafíos de mantenerse competitivas casi sin financiamiento. Desde hace décadas las pymes están condicionadas a tener niveles extraordinarios de rentabilidad para financiarse con su propio flujo de caja. Donato señaló que Argentina “tiene un sistema financiero absolutamente subdesarrollado, lo cual es una anomalía total”. Históricamente, el país no logra superar un nivel de financiamiento al sector privado que no pasa el 15% del PBI. El economista señaló que el sistema financiero “es demasiado chico con relación a otros países de PBI per cápita similar, sobre todo porque no tenemos moneda”. “En ese contexto, el acceso al crédito de las empresas es muy difícil y es un límite de la consolidación de la recuperación. Es uno de los límites de oferta que muestran hoy las pymes locales”, explicó.

Algunos estudios recientes, como el caso de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), muestran que en ese sector el 56% de las empresas dicen no tener crédito bancario.

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