10 de marzo 2008 - 00:00

En el final debió pagar dos facturas

En el final debió pagar dos facturas
No todas podían ser buenas para el Merval, que venía en la semana esquivando las «vacías» y sacando partido de las ruedas con repuntes en el resto de los referentes. Llegados al jueves, nuevamente el indicador local conseguía una jugada propia que lo hacía casi terminar neutro cuando, del Dow para abajo, las mermas se habían instalado con cierta fuerza. El viernes era jornada de remate y lucía como de blanco o negro. O en el concierto de mercados se producía cierto nuevo repunte, dejando que el Merval otra vez se pudiera sumar al avance. O se tendría que tener que pagar por dos facturas juntas: la evadida del jueves y lo del propio desarrollo final.

Para desgracia de operadores locales, en Estados Unidos nada hacía levantar la frente del Dow y con otro movimiento a la baja. El Bovespa lo asumía con 1,35% de recaída y así quedaba el índice porteño, expuesto a las ventas desmesuradas. Debió asumir un rebaje diario de 2,25%, muy superior a los otros, con mínimo del día en los 2.121 puntos, un máximo en 2.176 y cerrando con nivel mucho más cercano al piso de la fecha: 2.129 unidades. Impresionó por el porcentual, aunque asomó como lógico al tener que considerar con fechas acumuladas.

  • Buen volumen

  • Los negocios se mantuvieron en buen estado, acumulando casi $ 93 millones de efectivo. Suma que permitió un desarrollo correcto, sin demasiados nudos operativos y a pesar de ser un día con desmejoras surtidas: a tal punto que hubo sólo «6» papeles con alzas y «58» en baja.

    La semana: en la ocasión, ya no pudieron los de la región obtener un saldo global positivo de tanto desnivel sufrido en los desempeños. El Bovespa descendió 2,2%, mientras el Merval pudo -como mejor logro- sacarla más aliviada y sólo con 1,5% de retroceso.
    Obsérvese que el viernes fue letal para esto, como para diluir una pequeña utilidad que se conservaba y pasar al índice a negativo notorio. Y es que lo propio, lo aislado, no dura mucho. Un día, u otro, se sincera. La Bolsa, vacía.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar