Washington, EE.UU. (AFP y Reuters) - Varias estadísticas dadas a conocer ayer reflejaron un movimiento hacia la reactivación de la economía estadounidense, hecho que desató el optimismo entre economistas y operadores del mercado.
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Concretamente, los gastos de consumo, construcción y el estratégico índice de actividad del sector manufacturero (NAPM) fueron superiores a las previsiones iniciales de los analistas. El índice compuesto de actividad establecido por la Agrupación Nacional de Directores de Compra de los grupos manufactureros estadounidenses (NAPM) avanzó 2,6 puntos en junio en relación con el mes anterior, para ubicarse en 44,7. De esta forma se situó por onceavo mes consecutivo por debajo de 50, lo que significa que el sector manufacturero aún continúa en recesión.
No obstante ello, el informe despertó el optimismo entre los analistas al confirmarse que el ritmo de enfriamiento en la actividad se está desacelerando.
«El sector manufacturero continuó desacelerándose en junio. Sin embargo, el ritmo de la desaceleración cayó. Es alentador constatar que las presiones sobre los precios parecen atenuarse y que continúan las liquidaciones de reservas», explicó Norbert Ore, encargado del informe mensual de NAPM.
Por su parte, Gerald Cohen, economista de Merrill Lynch, destacó que «los consumidores continúan gastando a pesar del alza del desempleo y de la debilidad de la Bolsa».
Al respecto, los gastos de consumo de los hogares estadounidenses aumentaron 0,5% en mayo en relación a abril, de la mano del incremento en la demanda de bienes durables. La cifra cobra relevancia desde el momento que la mayoría de los especialistas había pronosticado un incremento de tan sólo 0,4%. Los bienes durables incluyen productos con una duración de al menos tres años, como refrigeradores y automóviles.
Sin embargo, el crecimiento de los ingresos personales fue más lento que el del gasto del consumidor, ya que avanzó 0,2%, a un ritmo anualizado de 8.632 billones de dólares.
«Las cifras de los gastos de consumo confirman la reactivación ya aparente en el índice de confianza de los consumidores. Si también se toma en cuenta el efecto esperado de las reducciones de impuestos y de las bajas de las tasas de la Reserva Federal impulsadas por Alan Greenspan, parece que lo peor está detrás nuestro», estimó el economista Joel Naroff desde Wall Street.
Para completar el panorama, los gastos de la construcción aumentaron 0,3% en mayo frente a 0,1% esperado.