2 de enero 2004 - 00:00

En Wall Street recomiendan acciones argentinas (si el Gobierno hace reformas)

Se conoció un informe del influyente banco de inversión norteamericano Bear Stearns en el que describe el panorama para inversores. En el capítulo relacionado con la Argentina, mantiene la recomendación a ahorristas de apostar a las acciones locales. Puntualmente menciona a Aluar, Tenaris e IRSA. Pero incluye una salvedad: sólo si el gobierno de Néstor Kirchner avanza en las reformas pendientes como la renegociación de la deuda, el saneamiento de bancos y la reforma a la coparticipación de impuestos. Y, en este sentido, la entidad de Wall Street se mantiene escéptica de que se produzcan cambios a la luz de las últimas medidas dispuestas por Néstor Kirchner, como los aumentos salariales y de jubilaciones por decreto y subsidios otorgados. Por ello, que se haya más que duplicado la inversión en dólares en la Bolsa en 2003 difícilmente pueda repetirse en 2004 si el gobierno no da señales de cambios.

Un informe del banco de inversión Bear Stearns recomienda acciones argentinas, pero en la medida en que el gobierno avance con las reformas. En este último punto es algo en lo que la entidad de Wall Street muestra algunas dudas: «interrogantes relacionados con el nivel de compromiso de Néstor Kirchner con las reformas estructurales persisten. Algunos hechos recientes como disponer aumentos salariales, beneficios a jubilados, subsidios a la salud así como las tensiones remanentes en la renegociación de tarifas y demoras en la reestructuración de la deuda externa, parecen sugerir, que su gobierno carece de la convicción de atender problemas estructurales.»

Entre los papeles recomendados por Bear Stearns para 2004 figuran Aluar, Tenaris e IRSA, pero siempre atendiendo al avance que logre el gobierno en las reformas estructurales pendientes. A continuación los puntos que preocupan a esa entidad en los que se notan escasos avances:

Recapitalización de bancos: algunos progresos se hicieron, pero se necesitan más. Los bancos sufrieron desde la crisis de 2001 una pesificación asimétrica, con la que el gobierno forzó a las entidades a denominar en pesos (a la paridad 1 a 1) los créditos que tenía en moneda extranjera. Y en casos de juicios los obligó a devolver los depósitos, en dólares. El Estado argentino sin embargo, ha reconocido implícitamente que la pesificación asimétrica fue un error, a sabiendas de que por esa decisión iba a enfrentar una serie de demandas. Ahora, más bancos tienen un exceso de liquidez ya que el incremento de los depósitos es mayor, pero el patrimonio de las entidades, es en general negativo, contribuyendo así a una virtual caída de los préstamos comerciales excepto a los sectores exportadores. Para solucionar estos problemas de los bancos, el gobierno tomó sólo algunas limitadas medidas. Pese a que estos pasos han servido, la mayoría de los analistas locales cree que la trayectoria hacia la recapitalización y consolidación del sector y la reducción de costos, está atascada.

La reestructuración de la deuda está estancada, pero tiene signos de revivir: vimos la última disposición de la Argentina sobre las obligaciones de deuda externa como un aspecto de reforma. Pero hasta ahora, la oferta del gobierno ha sido muy ambiciosa. La propuesta de la Argentina de reducir 75% los montos de deuda que realizó en octubre, no fue bien recibida por los tenedores de bonos, y luego de la presentación hubo demandas contra el gobierno argentino en tribunales de Nueva York e Italia. En las últimas semanas inclusive, se ha visto tentativas de acercamiento entre ambas partes. El comité de tenedores de bonos argentinos ofreció una reestructuración basada en una quita de 35%. Esto muestra que los acreedores quieren un acuerdo. Nuestra visión es que las negociaciones por la deuda se reanudarán pronto.

De la reforma fiscal estructural, sólo se habla por ahora. ¿Se pasará a la acción? El principal foco sobre una reforma fiscal amplia se remite al sistema de coparticipación con las provincias. Cumplimentarlo será una enorme tarea política y burocrática. Muchos intentos se han hecho en el pasado y fracasaron, pese a que todos están de acuerdo en las reformas básicas necesarias. Hasta este momento no hay una fecha específica para la propuesta del gobierno sobre un proyecto de reforma.

Señales mixtas para la reestructuración de tarifas de servicios públicos, pero las conversaciones ya comenzaron. Las tarifas fueron congeladas para proteger a los consumidores por los efectos de la devaluación. Pérdidas operativas combinadas con pobres tasas de retorno a la nueva inversión en capital han alejado nuevas inversiones. A pesar de este nivel de discusión, se han efectuado progresos en acordar la reestructuración de tarifas.

Como conclusión, el informe de Bear Stearns sostiene que «mantiene el optimismo, pero con monitoreo del progreso en las reformas»
. En este sentido, señala que «más allá de las características estructurales, notamos que la economía local de la Argentina continúa mostrando una mejora. Nuestro relativo optimismo en las acciones argentinas desde agosto se basó también en la perspectiva a medio y largo plazo de que los problemas estructurales podrían ser tratados al terminar el período de elecciones que finalizaba en noviembre. El fin de las elecciones produjo un clima político más estable, pero el gobierno hasta ahora, no mostró un fuerte compromiso a las reformas de mercado».

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