El gobierno reconoció ayer que ingresó en «una zona complicada» en la que sería preferible no estar luego de pagar una tasa promedio de 14,06% para tomar 850 millones de dólares a través de la colocación de Bonos del Tesoro (BONTES 2002) y Letras del Tesoro (LETES) a 91 días.
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«Estamos en una zona complicada» en lo que respecta al financiamiento, admitió ayer el secretario de Finanzas, Daniel Marx, al explicar las tasas pagadas. Pero «no hay culpable» por el excesivo nivel, «en cuestiones de crédito hay que preocuparse por la enfermedad y no por quién pone el termómetro», señaló.
Sin embargo, el funcionario reconoció que la causa posiblemente sea «una serie de rumores políticos y sociales, y los indicadores económicos que algunos percibieron».
El gobierno tomó u$s 827,6 millones en LETES a 91 días a una tasa de 14,01%, y otros u$s 22,2 millones en BONTES 2002 a 15,96%.
Marx explicó además que los anuncios de acuerdos con las provincias para reducir el déficit fiscal llegaron a posteriori de que los mercados se encarecieran, sobre todo en la última semana. Sin embargo destacó que «se sigue trabajando para lograr mayor solvencia fiscal y hacer más predecible la situación. De esto se sale con trabajo».
• Criterio
La modificación de las reparticiones del Estado «deben hacerse por un criterio de eficiencia, y no porque si favorece a tal o cual partido», dijo Marx para sostener la reforma impulsada por el Ejecutivo.
El viceministro de Economía anunció que la semana próxima arribará una misión del Fondo Monetario para revisar las cuentas del segundo trimestre las cuales «cerraron en orden, con un superávit fiscal de u$s 200 millones en junio».
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