6 de noviembre 2002 - 00:00

Enviaron carta "más amigable"

Integrantes del equipo económico y del Banco Central, encabezados por Guillermo Nielsen y Alejandro Henke respectivamente, analizaron ayer por la mañana en detalle el nuevo borrador de la carta de intención enviado por el FMI.

Coincidieron en que se trata de un texto «más amigable», que recoge varias (aunque no todas) las observaciones efectuadas por el Ministerio de Economía.


El FMI se manifestó dispuesto a ceder parcialmente en su reclamo de aumento de tarifas, que inicialmente había establecido en 30%. También le dio vía libre a la posibilidad de que se avance inmediatamente con el «netting», es decir la cancelación de redescuentos otorgados por el Banco Central con títulos públicos. En el primer borrador, el tema quedaba para su reexaminación en la primera revisión. Se trata de un tema de importante interés para Economía. La única salvedad que menciona el Fondo es que la aplicación no afecte al patrimonio del Central.

El Fondo aceptó una postura más gradualista en lo que se refiere al control de cambios. Sólo se exigirá en lo inmediato la liberación de controles para la remesa de utilidades, pago de intereses y dividendos al exterior. Habrá tasas máximas, superadas las cuales sí se debería requerir autorización al Central, con lo cual se busca evitar la fuga de capitales. Además, quedará establecido un nuevo cronograma para que las empresas dejen de liquidarle al Central, pero será muy flexible.

En cuanto a los amparos, ayer hubo una comunicación con John Thornton, especializado del FMI en el tema bancario, en donde se consensuó que entre los funcionarios argentinos y del Fondo se reescribirá cómo se definen los puntos.
Habrá, fundamentalmente, un resumen de todas las acciones adoptadas por el gobierno para conseguir un freno de las medidas judiciales. Y también quedará establecido que el nivel de amparos mensuales no afecta sustancialmente las metas monetarias.

Por otra parte, el financiamiento que le permitirán al Banco Central para destinar al gobierno será de $ 1.200 millones para 2003. Sí se mantienen las exigencias del Fondo en las siguientes áreas:

La eliminación de cuasi monedas, pese a que no hay previsto financiamiento fresco del FMI.

• La necesidad de ajustar la banca pública y designar auditores internacionales para el Nación, Provincia y Ciudad.


• La necesidad de conseguir un superávit primario de 2,5% del PBI. Sólo así podrá cumplirse con el pago de intereses de la deuda (Canje I y BODEN) el año próximo.

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