Es muy grave el paro de insensatos en Aerolíneas

Economía

Algunos dicen que detrás del paro de Aerolíneas Argentinas hay conocidos empresarios apoyados por el gobierno para comprar la empresa una vez desalentados sus actuales dueños españoles. Sería una manera subrepticia de sacársela sin ofender a España con la expropiación de una empresa privada. Como fuera, este paro es insensato por lo que afecta al país en imagen y divisas. Los que pueden retornar al exterior se van horrorizados y son miles de personas voceras contra el turismo en la Argentina. Pero también están las cancelaciones. Aerolíneas Argentinas es una empresa que gana muy poco en relación con el elevado capital invertido. Lo peor es que todo este daño se está provocando desde sindicalistas que son también funcionarios del gobierno. Anoche se conocía que el Ministerio de Trabajo sancionará con una multa de $ 10 millones a los gremios en conflicto y que iniciará acciones legales para suspender la personería gremial si no acatan la conciliación obligatoria.

Un fracaso rotundo. Así podría calificarse la amenaza que lanzó la noche del martes el Ministerio de Trabajo contra los sindicatos de técnicos y de pilotos, advirtiendo que les cancelarían la personería gremial en caso de no avenirse a la conciliación obligatoria dictada por esa cartera.

Ayer, en una multitudinaria asamblea conjunta, APTA y APLA decidieron ratificar la medida de fuerza por tiempo indeterminado, contraatacaron diciendo que hoy denunciarán a Trabajo ante la OIT (Organización Internacional del Trabajo) por no haber sancionado también a Aerolíneas Argentinas y exigieron la reincorporación de los 337 despedidos como precondición para sentarse a negociar con la empresa y la cartera laboral.

La pregunta que cabe hacerse es por qué el gobierno no intimó antes a los gremios, que ayer cumplieron una semana de paro. No queda demasiado claro, a pesar de las declaraciones de Alberto Fernández y de Carlos Tomada, cuál es su interés último en este conflicto. Hay que recordar una vez más que Ricardo Cirielli-subsecretario de Transporte Aerocomercial y secretario general de APTA en uso de licencia- había reclamado la «reargentinización» de Aerolíneas.

De hecho, uno de los oradores de la asamblea de la víspera arengó a sus compañeros diciendo:
«Estos españoles no entienden nada, tienen nuestra empresa, nuestra aerolínea», como si se tratara de un grupo que usurpó el control de la aérea. Cirielli, a pesar de tener un fallo en su contra que le impide entender en asuntos que tengan relación con la empresa (por «parcialidad manifiesta»), de encabezar uno de los dos gremios «rebeldes» y haber sido objeto de diatribas diversas por su jefe Ricardo Jaime y por los dos ministros mencionados, sigue en su cargo. Pero Antonio Mata, director ejecutivo y uno de los accionistas de Aerolíneas, recordó que cuando tomaron la empresa en 2001 «estaba a punto de cesar de operar, y desde entonces no sólo no nos fuimos, sino que incorporamos 3.300 puestos de trabajo».

Horas antes de esa asamblea, Mata había ofrecido como prenda de negociación reincorporar a los despedidos a medida que éstos se reintegraran a cumplir tareas. La decisión de la empresa terminó obrando como un bumerán, dado que los huelguistas lo consideraron una victoria propia y no un paso hacia la solución del conflicto. En lugar de volver a la mesa de negociación,redoblaron la apuesta. En la asamblea celebrada ayer en la Federación Argentina de Box, Juan Pappalardo-secretario adjunto de APTA- dijo: «Seguimos con el paro; sólo si recibimos una oferta superadora reconsideraremos la medida».

• Sanción

El Ministerio de Trabajo impondrá hoy una multa de alrededor de 10 millones de pesos a los gremios aeronáuticos en conflicto, informaron anoche fuentes gubernamentales.

La sanción se aplicará, en conjunto, a la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA).

Horas antes, la viceministra de Trabajo,
Noemí Rial, que se puso al frente de este lío ante la pasividad del ministro Carlos Tomada, había reiterado que el plazo para que los sindicatos se avinieran a negociar terminó ayer y que, por lo tanto, sería inminente el retiro de la personería gremial a APTA y APLA. En la resolución de Trabajo también advertía de «los efectos que puedan ocasionar individualmente a los trabajadores involucrados, la persistencia del incumplimiento por parte de las organizaciones sindicales mencionadas, cuando ello constituya la causa de su falta a la prestación de tareas».

Mientras se cruzaban declaraciones y amenazas, ya son 67.222 los pasajeros que no pudieron volar por el paro; en el mismo orden, en rueda de prensa Mata relativizó la pérdida económica provocada a la empresa por el conflicto. «Estaremos perdiendo un millón de pesos diarios», dijo el empresario. «Pero eso no incluye el enorme daño moral que implica que miles de turistas queden varados y viajeros de negocios no lleguen a destino. Es un intangible que no tiene precio, y costará muchísimo restablecer la confianza de los pasajeros para que vuelvan a pensar en nosotros como su primera opción para volar.»

En sentido similar se pronunció Ricardo Frecia, secretario general de la AAA (auxiliares de vuelo), uno de los cinco gremios que no adhirieron al paro. «El paro salvaje es protagonizado por un grupo minoritario (menos de 20% del total de trabajadores); más de 80% de los trabajadores rechazamos la modalidad del paro.»

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