Landa: "El programa va en la dirección correcta pero hay muchos detalles por trabajar”

Economía

El empresario estrenó su cargo en la presentación del plan del Gobierno para impulsar las ventas al exterior. Afirma que hay que resolver tiempos de trámites en un contexto de problemas de logística global.

Fernando Landa es el nuevo presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) en reemplazo de un histórico dirigente que estuvo al frente de la conducción por 26 años, Enrique Mantilla. Afirma que como entidad empresaria “hay que cambiar quejas en propuestas”. Con un contorno de logística global en crisis por falta de oferta de buques, bodegas y contenedores, como resultado de la pandemia. Landa considera que la reacción frente a ese problema en el comercio mundial debe ser agilizar los trámites aduaneros. Advierte que hay casos de demoras de 6 a 8 meses en el cobro de reintegros. A continuación, la charla que mantuvo con Ámbito:

Periodista: ¿Qué perspectivas tienen en CERA sobre el nuevo programa que lanzó el gobierno?

Fernando Landa: Creemos que va en la dirección correcta. No obstante, creo que hay muchos detalles que trabajar. Estuvimos hablando con el canciller Santiago Cafiero para discutir algunas propuestas. Yo creo que así como hay que transformar los planes en trabajo, hay que transformar las quejas en propuestas.

P.: ¿Cómo fue el diálogo con el canciller?

F.L.: Nuestro diagnóstico coincide mucho con lo que nos planteó Cafiero. En los primeros ocho meses hay un crecimiento importante de las exportaciones en general. Crecieron 20%, está bien comparado con 2019. Pero creció oleaginosas 51% y cereales 28%. Pero cuando uno va automotrices, carne, pesca, ahí está para abajo. Hay que ver cuáles son los factores que tenemos que promover para tener exportaciones sustanciales en el largo plazo.

P.: ¿Cuál es la impronta que tendrá la CERA en esta gestión?

F.L.: Transformar las quejas en propuestas es un poco nuestra filosofía. Esta es una cámara técnica que trabaja temas transversales. Es como un círculo virtuoso. Hay muchos temas que se pueden proponer en medio de las dificultades que tenemos que afrontar.

P.: ¿Cómo afecta la crisis de los contenedores al comercio exterior argentino?

F.L.: Esta es una crisis bastante importante. Tiene múltiples causas. Por un lado hay una fuerte suba de la demanda de bienes de consumo en Estados Unidos. Hay aumentos del 28% en artículos para el hogar, 30% en autos que hace que los puertos de entrada desde países asiáticos como Los Ángeles y Long Beach estén totalmente saturados.

P.: ¿Y eso qué provoca?

F.L: Hay muchos buques esperando, hay falta de transporte terrestre y faltante de personal. Entonces el tiempo que se tarda por barco es mayor. Para la misma carga se necesitan más buques, entonces impacta en una región como la nuestra, porque estamos afectados por la distancia. De alguna manera tenemos que complementarnos con Brasil.

P.: ¿Y en el caso de los puertos chinos qué está pasando?

F.L.: Hay puertos en China que no han estado trabajando a su plena capacidad por el rebrote de coronavirus de la variante delta y además hay un incremento lento de la oferta de transporte. El impacto es entonces disrupción en las cadenas producción.

P.: ¿Eso afecta a las importaciones en Argentina?

F.L.: No nos pasa a nosotros solos. Para producir hay que importar y el mundo está así. Este contexto obliga a tener la provisión de insumos más cercana. Aquí hay una oportunidad. Eso para nuestra región debería ser una oportunidad, más que como una amenaza. Hay un impacto por las cancelaciones de busques que genera problemas. A eso le podemos agregar los propios.

P.: ¿Cuáles son los problemas propios?

F.L.: Se empiezan a vencer plazos aduaneros, permisos de embarque. Hay temas estructurales en los que se puede trabajar. Facilitación de comercio, ventanilla única, sistema de trámites aduaneros, valores referenciales, etc. Hay un montón de factores que lo que tenemos que hacer es trabajarlos y desgranarlos y hacer que esto ocurra más fácilmente. El contorno mundial no lo podemos modificar, es lo que es.

P.: ¿Qué problemas genera a las empresas los vencimientos de documentación?

F.L.: Si se vence un permiso de exportación, es un drama porque las empresas tienen toda la documentación de embarque atada a ello. Entonces hay que emitir todo de nuevo. Si se vencen los plazos aduaneros de transporte de una plaza a la otra, lo que puede pasar es que haya que sacar la carga, llevarla a algún lado, después volverla a traer, que son costos importantes.

P.: ¿Cómo viene el cobro de reintegros a la exportación?

F.L.: El tema del cobro de reintegros estamos también trabajando. Respecto a atrasos en los reintegros tenemos casos relevantes de demoras de 6 a 8 meses... lo cual es clave al impactar en el capital de trabajo. Es decir en el contexto de restricción financiera es un tema serio sobre el cual hay que trabajar. Hay muchos frentes en los que se podría agilizar. En vez de ser un obstáculo principal, debería permitir reaccionar rápidamente para que esto que es una crisis de contorno no se nos vuelva más grave.

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