Los bancos ya no tendrán que solicitar obligatoriamente un comprobante de ingreso a aquellas personas que quieran obtener un préstamo. Así lo resolvió ayer el Banco Central, que apunta con esta medida a facilitar el acceso al mercado crediticio a quienes trabajan en negro.
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La Comunicación «A» 4.325 estipula que el límite máximo del préstamo otorgado en estas condiciones no puede superar los $ 15.000. Esto significa que apunta al segmento de créditos personales, que hoy las entidades bancarias pelean con una gran cantidad de compañías que operan fuera del sector financiero. Estas últimas cobran tasas más altas, pero mucha gente sólo puede acceder a una financiación a través de esta vía ya que no pueden justificar sus ingresos. «Este procedimiento facilitará la asistencia financiera a personas que actualmente deben recurrir a fuentes marginales de alto costo», señalaron desde el BCRA. En el mismo orden, confiaron en que la decisión del directorio «promoverá la bancarización de ese sector mediante el acceso al crédito a tasas razonables y transparentes». Informate más
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