El director nacional de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Jorge Ariel Schuster, convocó "de urgencia" al Sindicato de Choferes de Camiones en procura de destrabar el conflicto en la firma Quilmes y en la totalidad de sus distribuidoras, informó el gremio.
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La delegación sindical llegó hace instantes a la cartera laboral y está encabezada por el dirigente Pablo Moyano.
El personal agrupado en el Sindicato de Choferes de Camiones iniciará esta medianoche un paro nacional por tiempo indeterminado en la rama aguas gaseosas de la empresa Quilmes y en todas sus distribuidoras ante "el anuncio oficial de los directivos de producir el despido de mil trabajadores en julio próximo".
Los integrantes de la conducción de camioneros ofrecieron hoy una conferencia de prensa en la sede de la CGT, Azopardo 802, para anunciar la profundización de las medidas de fuerza, a las que decidió sumarse desde la medianoche el gremio de Aguas Gaseosas.
El vocal titular del gremio, Octavio Argüello, informó a la prensa que el encuentro mantenido hoy entre el sindicato y los directivos de la Quilmes "no arrojó resultados positivos" e indicó que la empresa ratificó "a futuro los despidos encubiertos".
"La empresa fue recientemente adquirida por inversores brasileños y belgas y confirmó la reformulación total de los servicios a partir de julio, lo que incluye el traslado de empleados a 60 kilómetros del lugar de labor y despidos", afirmó.
El dirigente sindical añadió que esa reestructuración implicará la cesantía de 5.000 trabajadores en todo el país y subrayó que "la Quilmes ya cerró cuatro distribuidoras y pretende adoptar idéntica medida con otras cuatro, además de haber preavisado a 1.000 empleados que cesarán sus tareas en julio".
Al paro nacional por tiempo indeterminado de los camioneros, que comenzará esta medianoche en la rama aguas gaseosas del gremio, se sumó el personal de la Federación Argentina de Trabajadores de Aguas Gaseosas (FATAGA), indicó Argüello.
La huelga afectará la producción y distribución de aguas gaseosas (en la Coca Cola, Pepsi, aguas minerales y cervezas) en todo el país, en tanto los trabajadores de ambos gremios se movilizarán masivamente a las 10 de mañana hacia la embajada de Brasil, en Cerrito al 1.300, para realizar "un escrache".
"La empresa ha ratificado su postura intransigente", señaló el sindicalista, quien puntualizó que el conflicto en el área de distribución comenzó en el partido de Quilmes el martes último.
Por su parte, el dirigente de la FATAGA, Marcos Marsó, expresó que los directivos de la Quilmes procuran implementar idéntico sistema al aplicado en Brasil y sostuvo que ambos gremios reclaman para los 15 mil trabajadores del sector "plena garantía laboral".
"La medida de fuerza afectará a todas las distribuidoras relacionadas con la empresa Quilmes y fue adoptada por tiempo indeterminado", añadió Marsó, quien enfatizó que los empleados que cesarán en sus tareas desde julio pertenecen a las plantas de Tres de Febrero, Bariloche, Pilar, Bahía Blanca, Mendoza y Córdoba.
Los sindicalistas realizaron hoy "un escrache" frente a la embajada de Bélgica, en Defensa al 100, y explicaron que la empresa procura aumentar la cantidad de mercadería trasladada en los camiones con "la misma dotación de personal y produciendo mil despidos, lo que lógicamente abaratará sus costos laborales".
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