Se enfrió la economía: los brotes verdes llegarán en primavera

Economía

Confirmado: nos vemos el 21 de septiembre. A recuperar los informes de 2014. Los Sergios. Otro hijo pródigo PRO. Habrá Superclásico en Anker. Jerome y Janet se disfrazan del payaso IT.

Ya lo veníamos marcando en el último mes y ahora las consultoras locales ya se lo han transmitido a sus clientes: la economía se enfrió -incluso antes de la segunda ola- y habrá que esperar a la primavera para ver algún brote verde. Ante la falta de temas relevantes ya se comienza a hablar en las mesas de operaciones de si el próximo año, “el del ajuste” será similar al de 2014.

Así todos fueron a desempolvar informes de aquellos años para discernir alguna hoja de ruta. Fuera del tedio del dólar, la carne, las leliq y los gafes presidenciales se habla y se pregunta mucho de la política. Al respecto muy comentada la estrecha relación entre los Sergios (Massa y Chodos).

Varios asados compartidos y ahora viaje a EE.UU. y otros destinos. Dicen que Sergio parece buscar en el exterior algo que no encuentra acá. Al fin de cuentas solo las futuras listas de candidatos a legisladores reflejarán cómo se reparte el poder.

Mucho ruido también en el arco opositor, sobre todo entre Mauri y su socio Horacio. El llamado Círculo Rojo parece preferir a Vidal en Provincia y a Bullrich en CABA. Aunque ambas dirigentes del PRO se sienten atraídas ante la posibilidad de suceder a Horacio.

A la hora de hablar sobre la suerte de Buenos Aires surge en todas las conversaciones el nombre de Randazzo, muy fogoneado por varios frentes y no muy querido en el de Todos. Y hablando de hijos pródigos, algunos dicen que la reaparición de Edgardo Cenzón, quien parece haberse ido del gobierno bonaerense en 2016 entre gallos y medianoche, ahora en cercanías de Horacio, aparentemente para ver los números, es una señal dentro de lo que viene en el PRO.

Interesante asado en Las Lomas, con distanciamiento, entre economistas, financistas y agropecuarios. Allí se habló de la nueva consultora Anker de los dos ex-Deutsche Luis “Toto” Caputo (ex-BCRA) y Santiago Bausili (ex-Finanzas) que se asociaron con los ex-EcoGo Federico Furiase y Martín Vauthier.

La nueva sociedad intentará potenciar la experiencia de sus miembros en los mercados, en el análisis macro y el paso por la función pública. Serán interesantes los informes en épocas de superclásicos porque los cardenales Newman son fanáticos de la banda roja mientras que Vauthier del club de Tevez. Furiase, será el Samoré, es un santo.

La inflación dejó de ser un tema distintivo de Argentina. Aunque los guarismos distan mucho que ver, en Wall Street los debates se intensifican ante los datos del IPC y la narrativa del binomio Powell-Yellen y sus adláteres académicos de que los precios en alza están hoy y se van mañana.

Si alguien sabe de qué se trata es el CEO de Blackrock, Larry Fink, que justo comenzó su carrera en First Boston en 1976 cuando la inflación estadounidense galopaba alcanzando un máximo del 14,8% en marzo de 1980 forzando a Paul Volcker a subir las tasas hasta el 20%.

Sin tapujos Don Larry les dijo a sus clientes que los inversores están subestimando el efecto de un aumento en la inflación, explicando que, la mayoría de las personas no han tenido una carrera de más de cuarenta años, y solo han visto una disminución de la inflación en los últimos 30 años o más, de modo que esto va a ser un shock bastante grande.

En esta línea se encolumnó el Deutsche Bank que también considera que la inflación no es un problema transitorio y que podría provocar una crisis en los próximos años, sobre todo en los emergentes. Esperar a que la inflación muestre un aumento sostenido será nefasto.

La demora en actuar provocará una mayor perturbación de la actividad económica y financiera que la que se produciría cuando la Fed finalmente actúe. Esto podría crear una recesión importante y desencadenar una cadena de dificultades financieras en todo el mundo, especialmente en los mercados emergentes.

Para el Deutsche, la Fed deja a las economías mundiales sentadas sobre una bomba de relojería, con efectos devastadores. Para la Fed y el Tesoro el aumento de la inflación es temporal y se reducirá una vez que desaparezcan las interrupciones en las cadenas de suministros y los efectos de base de los primeros meses de la crisis de la pandemia.

Sin embargo, ya al estilo de Pennywise (IT), la narrativa oficial ha cambiado de que la inflación será “transitoria” a que “la inflación es buena para la sociedad”. Cualquier parecido con la realidad es pura fantasía. Aunque hasta el célebre Roger Bootle (fundador de Capital Economics) que escribió en 1996 el famoso libro “La muerte de la inflación: sobrevivir y prosperar en la era cero”, ahora advierte que está viendo signos de su reencendido.

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