La Reserva Federal de Estados Unidos anunció ayer que pondrá fin al “tapering” en marzo. Esto es que dejará de comprar bonos del Tesoro y activos atados a hipotecas en el primer trimestre del año próximo y a partir de allí producirá tres subas del 0,25 puntos en la tasa de política monetaria. El motivo es una inflación que no logra controlarse.
Fin del “tapering” y mayor interés: razones de la Fed
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El organismo venía dejando de comprar títulos por valor de u$s120.000 millones por mes. De esa manera iba retirando dólares que habían ingresado en el mercado en 2020 para enfrentar la caída de la actividad económica. Ese proceso se esperaba que iba a terminar en junio.
En las nuevas proyecciones económicas para Estados Unidos, publicadas al término de una reunión de política monetaria de dos días que concluyó ayer, los funcionarios prevén que la inflación de Estados Unidos seguirá siendo del 2,6% el próximo año, frente al 2,2% previsto en septiembre, y que la tasa de desempleo bajará al 3,5%.
Como resultado, las autoridades de la Fed proyectaron que la tasa de interés de referencia a un día tendría que aumentar desde su actual nivel cercano a cero a 0,9% para finales del 2022, con alzas que continuarán en 2023 a un 1,6% y en 2024 a un 2,1%, para tratar de llevar la inflación de nuevo al objetivo del banco central del 2%. Las eventuales subas de las tasas, dijo la Fed, “dependen ahora únicamente de la trayectoria del mercado laboral”.
“Dado que la inflación ha superado el 2% durante algún tiempo, el Comité espera que sea apropiado mantener” las actuales tasas de interés cercanas a cero hasta que los mercados laborales hayan regresado al pleno empleo, dijo la Fed en un comunicado que esboza con más claridad la “normalización” de la política monetaria del banco central tras casi dos años de esfuerzos extraordinarios para proteger la economía de las secuelas de la pandemia.
Un camino que aún sigue abierto por la nueva variante ómicron del coronavirus, que ha añadido incertidumbre sobre el curso de la economía. Pero la Fed, en este punto, dijo que se espera que el crecimiento económico sea de un 4% el próximo año, un aumento sobre las proyecciones de un 3,8% de septiembre.



