Firmó Cristina contrato para tren bala a Rosario y Córdoba

Economía

«¡C'est incroyable!, nous signons finalement» (es increíble, finalmente firmamos),se escuchó decir a dos ejecutivos de la empresafrancesa Alston que, emocionados se abrazaron al término del acto en Casa de Gobierno. No era para menos ya que, mientras se felicitaban comentaban que el proyecto «tuvo tantas idas y vueltas que pensábamos que no se iba a concretar». Y, razón no les faltaba. En más de una oportunidad, el tren de alta velocidad casi se queda varado. El ex presidente, Néstor Kirchner encabezó el acto de llamado a licitación en mayo de 2006 y el inicio de las obras estaba previsto para 2007. Recién más de un año después pudo Kirchner firmar la preadjudicación de la construcción y la provisión de material rodante al consorcio Veloxia, liderado por la francesa Alstom y en el que participan la española Isolux y los socios locales Iecsa y Emepa. La alegría duró poco pues comenzaron los problemas de financiamiento. En el camino quedó el Banco Société Générale quien iba a ser el encargo de financiar una parte de la obra, entidad que por problemas internos tuvo que bajarse del proyecto. Ahí aparece el banco francés Natixis.

Finalmente, fue su esposa, la presidente Cristina Fernández de Kirchner quien el 16 de enero de este año firmó el decreto confirmando la adjudicación. Solucionado este escollo, comienzan los problemas pero ya a nivel local. El ex ministro de Economía, Martín Lousteau pone reparos a la estructura financiera de «megaproyecto» aunque duró poco su resistencia ya que finalmente firmó y le permitió a la presidente Cristina viajar a Francia para garantizarle en persona al presidente de Francia, Nicolas Sarkosy que antes de fin de mes se firmaría el contrato.

Y, ayer cumplió con su palabra. Apretujados en el Salón Sur, esperaron durante casi dos horas, los intendentes de Rosario y Córdoba, los principales ejecutivos de las cuatro empresas que integran el consorcio Veloxia (Alston, Iecsa, Emepa, Isolux Corsan). El acto de adjudicación se realizó en el Salón Sur y contó con la asistencia del ministro de Planificación, Julio De Vido, el secretario de Transporte Ricardo Jaime, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli y el embajador de Francia, Frédéric Baleine Du Laurens.

«Es una obra de un salto a la modernidad, una cuestión absolutamente estratégica», definió la primera mandataria. Como buena lectora de diarios, Cristina conoce las innumerables críticas que ha recibido este proyecto y explicó que en España -en su momento-el AVE (el tren que une Madrid con Sevilla) también fue muy cuestionado. «Les recomiendo que lean artículos publicados en el 'ABC' de España de aquella época, las cosas que decían de la decisión de construir un tren de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Claro, faltaban ochocientas mil cosas como faltan siempre en todos lados y el reproche absoluto era cómo se dedicaban a hacer un tren de alta velocidad». Para luego explicar que hoy los españoles están muy conformes con el tren de alta velocidad e incluso algunos sectores de la prensa española efectuaron su autocrítica.

Como, según la Presidente, los argentinos somos más capaces que los españoles, el financiamiento que obtuvo el país es mucho mejor. «Lo que no creo es que en aquella oportunidad hayan logrado un financiamiento tan conveniente como el que nosotros hemos logrado, y si uno compara el precio total del ferrocarril frente a otros emprendimientos similares, también es sustancialmente inferior». Aunque omitió aclarar que la Argentina garantiza este préstamo a través de la emisión de títulos. El monto destinado para la obra es de 2.400 millones de euros.

De acuerdo con la partida que figura en el Presupuesto Nacional 2008, hasta el año 2011 los pagos comprometidos por el Estado ascenderán a unos 3.900 millones de dólares.

En general, este proyecto fue criticado porque el gobierno en vez de ocuparse de obras vitales para el país se embarca en «megaproyectos» que, eventualmente beneficiarían a un segmento minoritario de la población.

Cristina respondió a estas acusaciones; «Si a este argumento de que se dejan de hacer cloacas o caminos o escuelas u hospitales, porque destinamosdinero del Presupuesto, dinero de los argentinos para una obra de esta naturaleza, primera cuestión, no es cierta; cien por cien de financiamiento, siete años de gracia -esto significa para el que no lo entiende siete años en los cuales no se abona ni un solo peso-y treinta años a pagar en una obra que realmente va a cambiar el perfil de la región en forma absoluta». Además de recordar a la audiencia que inauguró un hospital y viviendas en Santiago del Estero; la semana anterior más de 900 viviendas en Misiones y un hospital en Tucumán, como ejemplos. Y, sostuvo que «los argentinos saben a lo largo y a lo ancho de la gestión en materia de dotar de infraestructura económica y productiva a la República Argentina».

  • Maqueta

    Los asistentes al acto tuvieron la oportunidad de ver la maqueta del tren de alta velocidad con su vagón de clase Premium, turista y el coche bar. Butacas anchas para ambas clases pero con mesas para trabajar en la primera clase. Serán formaciones de ocho coches cada uno y estiman que transportarán 509 y 600 pasajeros. Este tren desarrollará una velocidad de hasta 320 km/hora. Cubrirá Retiro-Córdoba en tres horas. El consorcio empresario estima que el primer tramo lo realizará en 4 años y otros 4 años más se necesitarán para llegar desde Rosario a Córdoba, aunque siempre este tipo de megaproyectos suele tener imponderables que terminan prorrogando los tiempos.

    Según la primera mandataria el proyecto ferroviario que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba será aprovechado por 60 por ciento de la población argentina.

    Para Cristina este proyecto permite a la Argentina mostrarse ante el mundo «colocando un producto de primera calidad» porque es la mejor manera de «colocarnos en punta de lanza en esta materia». Este concepto es compartido también por la empresa francesa Alston (ver nota aparte) pues la Argentina será el primer país de desembarco de este tipo de tecnología en toda América.

    Para la primera mandataria el avanzar en este proyecto «Es mirar un poco más allá» y por lo tanto no le preocupan las críticas: «palos más palos menos» lo importante es seguir avanzando, construyendo y dotando a la Argentina de los instrumentos para transformarla y ponerla en serio en un salto a la modernidad en este Bicentenario.
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