La agencia calificadora de riesgos Ficht afirmó que los bonos del Tesoro de Estados Unidos continuarán siendo un punto de referencia para el mercado mundial, aún en un hipotético caso de rebaja en la calificación del país.
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La posibilidad de un "downgrade" de Estados Unidos, si el próximo 2 de agosto el Congreso no autoriza un mayor endeudamiento, sustenta especulaciones en cuanto a una eventual ola de ventas significativas de Treasury Bonds, dislocaciones en la financiación del mercado y mayores costos de endeudamiento del país a largo plazo, señala Ficht.
Para la calificadora, una de las tres más grandes del mundo, la consecuencia inmediata de una rebaja en la nota estadounidense (por ejemplo, de AAA a AA), sería la volatilidad de esos bonos en los mercados financieros más amplios.
No obstante, en el corto y mediano plazo "los bonos del Tesoro de Estados Unidos probablemente mantendrían su posición como punto de referencia de seguridad y ancla mundial de renta fija". Eso se debería a "su liquidez sin precedentes, su papel único en el sistema financiero, el perfil de crédito fuerte y la falta de una alternativa viable", explica Ficht.
A largo plazo, en cambio, un escenario de erosión sostenida de la calidad del crédito en Estados Unidos "podría motivar a los participantes del mercado a buscar alternativas". Según la calificadora, la posición financiera de Estados Unidos junto con muchos otros prestatarios soberanos se ha deteriorado como resultado de los estados financieros crisis y la recesión. Sin embargo, la fuerza fundamental de su economía y la percepción generalizada de un crédito de alta calidad "es probable que persista en el futuro previsible, incluso en un escenario de degradación moderada". Por lo pronto, "el tamaño excepcional, dinamismo y diversidad de la economía le permite los Estados Unidos emitir títulos de deuda a una escala sin precedentes".
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