Fracasaron las negociaciones por Aerolíneas ayer con SEPI
La posibilidad de un cierre inminente de Aerolíneas Argentinas movilizó ayer a casi todos los gremios aeronáuticos, que llegaron a ocupar una pista de Aeroparque y volvieron a trabar vuelos de Iberia. Los conflictos podrían acentuarse hoy, porque el gobierno no aportaría los fondos para los sueldos hasta que quede claro que no habrá cierre de la empresa local. En tanto, el gobierno apuesta a convencer al gremio de los técnicos para que acepte los requisitos de la SEPI, como si ésta fuera la salida o como si hubiera una a la vista.
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La negativa de APTA (Asociación del Personal Técnico Aeronáutico) podría provocar, según Bullrich, «el cierre por inanición o la presentación de quiebra» de Aerolíneas, añadiendo que dio instrucciones para iniciar acciones ante la Justicia con el fin de que se le retire la personería gremial a APTA «por poner en riesgo 7.000 puestos de trabajo».
• Amenaza
Esto fue interpretado por abogados laboralistas como una amenaza sin sustento, porque para quitarle la personería a un gremio se debe comprobar mala fe o conducta fraudulenta, pero no se puede aducir la falta de acuerdo con la empresa. Además, un juicio de esas características puede demorar por lo menos meses, con lo cual no aportaría ninguna solución al conflicto de Aerolíneas.
Por su parte, Ferreras calificó de «absolutamente negativa, insólita, grotesca y absurda» la actuación de APTA y subrayó que «cada cual es responsable de sus actos».
El funcionario español dijo que, a pesar del desenlace de las negociaciones, seguirá «colaborando con el gobierno argentino en la búsqueda de una salida a la crisis de la línea aérea», y reiteró que la SEPI «no aportará un peso más «hasta que todos sindicatos se adhieran al plan director propuesto para Aerolíneas, que implica reducción salarial, modificación de los convenios y racionalización del personal (en este último aspecto, todavía faltarían 500 retiros o jubilaciones anticipadas para cumplir el objetivo del plan de reducir la planta en 1.300 personas)».
Pero, aunque todavía pareció dejar un resto para negociar, Ferreras subrayó que ayer dio una última oportunidad a Cirielli para secundar el plan director y que las negociaciones están terminadas.
Por su parte, Cirielli no dio por concluidas las tratativas, dijo que mañana mantendrá una reunión en Buenos Aires con Bullrich y afirmó, al reiterar su oposición al plan director, que la SEPI «no garantiza que la empresa no vaya a quebrar en los próximos meses».




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