9 de octubre 2002 - 00:00

Fraga calmó al dólar y a la Bolsa

San Pablo - Otra vez Arminio Fraga, a quien Lula no quiere al frente del Banco Central si llega a ser presidente, salvó al mercado de una debacle cambiaria.

Las medidas para restringir las compras de dólares por parte de los bancos le quitaron presión al mercado y la divisa cerró estable, a 3,73 reales (-0,13%), después de haber subido el día anterior más de 3%.

La Bolsa de Valores de San Pablo también estuvo más tranquila y cerró con una leve baja de 0,18%, al quedar el índice Bovespa en 8.846 puntos. El lunes había perdido 4,28%.

La mayor tranquilidad de ayer en los mercados se debió a una nueva medida del Banco Central que alienta a los bancos a vender dólares.

En reacción ante las fuertes bajas del lunes, el Banco Central aumentó desde ayer la relación del capital que los bancos necesitan mantener inmovilizado para tener dólares en su cartera.

•Inmovilización

Los bancos desde ayer deben inmovilizar, por cada 100 reales que destinen a comprar dólares, 75 reales en capital. Antes de esta medida, la proporción era que cada 100 reales se inmovilizaran 50. En otras palabras, si un banco compra un millón de reales en dólares, debe depositar en el Banco Central de Brasil 750 mil reales. Con esto, se le resta liquidez al banco y se le reduce la capacidad prestable. Por eso, muchas entidades han tenido que salir a vender dólares para poder operar en la devolución de depósitos y en el otorgamiento de créditos.

Lula Da Silva había dicho el lunes que es el gobierno el que debe calmar al mercado. La medida del Banco Central, que preside Arminio Fraga, parece ser una respuesta a esas declaraciones, aunque en el gobierno lo nieguen.

El real está muy presionado por los grandes paquetes de deuda pública en reales indexados por el valor del dólar. De allí que el mercado presione sobre el tipo de cambio, porque cuanto más alto sea el valor del dólar más dinero cobrará la semana que viene, cuando venzan más de 3 mil millones de dólares en títulos indexados. El Central no pudo renovar esta deuda porque el mercado le pide tasas de 40% en dólares, debido a que consideran un alto riesgo que los nuevos vencimientos de estos títulos caigan cuando empiece la gestión de Lula, si gana las elecciones.

El pesimismo internacional se reflejó ayer en que la banca Lloyds TSB destacó cómo se potencia el problema de la probable victoria de Lula con el mal clima internacional por el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irak.

Por eso, ayer los bonos de la deuda externa brasileña siguieron en caída libre en los mercados de Nueva York y Londres. El C-Bond, el título que más láminas tiene en circulación y es el de referencia de la deuda, bajó 2,8% y su paridad está en 52 dólares por lámina de 100 dólares. También bajó fuerte el bono Brasil 24, que perdió 2,77%.

•Riesgo-país

Este desplome de los valores hizo que el riesgo-país volviera a subir. Ahora está en 2.099 puntos básicos, es decir 2,43% más que el lunes, cuando había subido 4%. Brasil es el cuarto país en cuanto a riesgo después de la Argentina (6.598 puntos), Nigeria (3.664 puntos) y Uruguay (2.246 puntos). El gobierno de Brasil tiene una deuda externa de u$s 61.500 millones, que es perfectamente manejable. Pero lo que preocupa al mercado es que las empresas brasileñas deben u$s 147 mil millones y el Banco Central de Brasil tiene reservas por sólo u$s 30 mil millones. Si no le refinancian, habrá problemas y, con el riesgo-país por encima de 2 mil puntos, es improbable que consigan refinanciamiento en el mercado internacional de capitales. El default parece estar cerca y, sin Fraga en el Central, mucho más.

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