El consumo mundial de soja sigue siendo muy elevado, presionando hacia arriba las cotizaciones en los mercados internacionales. El dato lo dio a conocer ayer el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, según sus siglas en inglés) y habla de una demanda de total de 75,5 millones de toneladas de poroto de soja, 1% por encima de lo proyectado durante enero. En este contexto, los stocks finales caen 13% en el país del Norte, debido a una demanda mayor que lo esperado por parte de China, un mercado de exportación de u$s 1.200 millones. La cartera agrícola redujo su cálculo de superávit de soja antes de la próxima cosecha a unos 4,5 millones de toneladas, desde 5,17 millones pronosticados el mes pasado. Las reservas serían las menores en siete años. «La sorpresa negativa para soja vino de la mano de Sudamérica», aseguró el analista agrícola Ricardo Baccarín, ya que el departamento estadounidense proyecta una campaña brasileña de nada menos que 51 millones de toneladas, dos millones más que lo ponderado el mes anterior. En tanto, mantuvo sin cambios su proyección para la Argentina, cuando muchos especulaban con un ligero incremento, manteniendo su proyección en 33,5 millones de toneladas.
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Las ventas de soja, un ingrediente importante en las raciones animales, subieron 60 por ciento respecto de un año atrás, según cifras del Departamento.
Las importaciones chinas (principal mercado de los Estados Unidos) seguirán creciendo, dijo el Departamento al elevar su pronóstico sobre las compras chinas de soja de todos los orígenes a 15 millones de toneladas, 500.000 toneladas más que hace un mes.
La soja para entrega en marzo cerró ayer en $ 210,18 la tonelada, 1,28 por ciento por encima de la víspera y 31 por ciento más arriba que un año atrás. En tanto, en el Mercado a Término de Buenos Aires la oleaginosa se afirmaba en u$s 168 para febrero y en u$s 150,3 sobre mayo, registrando una suba de 1,8% y 0,80%, respectivamente.
El superávit de maíz del país del Norte será 0,5 por ciento mayor que lo esperado un mes atrás, al aflojar la demanda de clientes externos, dijo el gobierno. El departamento elevó su estimación de reservas de maíz antes de la cosecha de este año a 23,6 millones de toneladas, desde 23,5 millones el mes pasado. Eso refleja las menores exportaciones a Corea del Sur y la mayor competencia de la Argentina, el tercer exportador mundial de maíz después de EE.UU. y de China. En este contexto, la Argentina crece productivamente en un millón de toneladas en este informe, y la nueva proyección del USDA es de 14,5 millones de toneladas.
En cuanto al trigo, las reservas de la cosecha se estiman en 12,12 millones de toneladas, superando los 11,4 millones previstos por los analistas. Para la campaña argentina, el USDA prevé una reducción de 500 mil toneladas respecto de la estimación de enero, situando la nueva proyección en 12,5 millones.
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