Cada vez queda menos del grupo Gatic: el juez Francisco Cárrega decretó la quiebra de ocho empresas controladas por el grupo que fundara Eduardo Bakchellian, cuyas actividades estaban íntimamente vinculadas con ese grupo. Se trata de Albizzate SA, Aracua SA, Corbamil SA, Gaticuer SA, Gatilar SA, Gatiprint SA, Guglio SA y Pro-Technology SA. Cabe apuntar que Gatiprint es una imprenta con su planta fabril en la localidad de San Martín; allí se fabricaban las cajas en las que Gatic embalaba sus calzados y otros productos. Asimismo, Gatilar es la titular de la planta industrial ubicada en la provincia de La Rioja, en la que trabajaban unas 200 personas, y la que alguna vez se mencionó como objeto de interés de Puma (de la familia- Devecyan). Sin embargo, esta empresa optó por levantar su propia plata y contratar a buena parte del personal que era de Gatic, solución que aún sigue siendo negociada con el gobernador riojano Angel Maza.
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Por su parte, Aracua y Corbamil, en algún tiempo, fueron las franquiciadas de marcas que tenía Gatic distintas de Adidas, como New Balance, Umbro, Le Coq Sportif, etcétera. Según fuentes del juzgado de Cárrega, por caso, Aracua denunció pasivos por unos $ 40.000.000 contra activos que no superarían los $ 15.000.000; en el caso de Corbamil, los activos ascenderían a más de $ 30.000.000. Y si bien durante casi toda su existenciaambas empresas habían tenido conducciones « independientes», en los últimos tiempos su administración había sido concentrada en Gatic SA, que se había convertido en un holding.
De todos modos, el viernes la intención de Cárrega de rematar los activos físicos de Gatic sufrió un duro golpe, al quedar desierta la presentación de sobres con ofertas económicas por las dos plantas de Pigüé. El juzgado había convocado para ese día a los posibles interesados, con una base de unos $ 10 millones por ambas, pero no hubo interesados. Sin dudas, la tormenta política que se desató alrededor de estas plantas, con «cooperativas de trabajadores» pugnando por quedarse con ellas, apoyadas por el Senado bonaerense (que dio media sanción a una ley expropiándolas), hizo poco en favor de la subasta. Sin embargo, las posibilidades de que esta expropiación se lleve a cabo están cada vez más lejos, merced a la decidida acción de Felipe Solá; el gobernador no sólo advirtió que vetará la norma, sino también habría dado «instrucciones» a los diputados provinciales para no dar quórum a su tratamiento parlamentario, lo que sucedió la semana pasada.
Podría suceder algo similar el próximo viernes, cuando haya que presentar las ofertas por las fábricas de Pilar, Las Flores y Coronel Suárez, a pesar de que la amenaza de expropiación es menor. Hasta ahora, los dos únicos interesados en firme serían Indular -encabezada por Guillermo Gotelli-y Alpargatas. Fuentes de la industria indicaron que los brasileños Dilly y Grendene (cuyo interés por Gatic fue anticipado por este diario hace más de un mes) podrían retirarse de la puja no sólo preocupados por sus implicancias políticas, sino porque, además, su proyecto «argentino» no sería fabricar aquí, sino traer partes desde Brasil y armar los pares localmente. Y para eso, las plantas en venta no serían funcionales y resultarían caras. S.D.