La canasta de monedas que propone Cavallo fue duramente criticada ayer por destacados economistas y representantes de organismos internacionales que, además, advirtieron sobre el ruido que este tema está generando en el mercado. «La canasta que propone Cavallo no sirve. El ministro sólo está tratando de ganar tiempo, distrayendo a la gente, hasta que elabore un plan.» La frase fue repetida en varias oportunidades y no tuvo mejor ocasión: fue durante la conmemoración de los 10 años de la convertibilidad que se realizó en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), donde se reunieron reconocidas figuras como el ex ministro de Economía Ricardo lópez Murphy,Guillermo Calvo (BID), Pedro Pou (presidente del BCRA), Miguel Bein (ex secretario de Programación Económica), Guillemo Perry (Banco Mundial), Ricardo Hausman (Banco Mundial), Eduardo Borestein (FMI), Claudio Loser (FMI), Leonardo Anidjar (Bansud), Enrique Folcini (ex presidente del BCRA), Pablo Guidotti (ex secretario de Hacienda) y Hernán del Villar (Alpha).
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Los diez años de convertibilidad fueron festejados por panelistas, elegidos para la ocasión por el presidente del Banco Central, Pedro Pou, donde, como era previsible, todos coincidieron en destacar y cuantificar lo importante que fue para el país la adopción de este sistema. Sin embargo, ninguno escatimó críticas al ministro de Economía con su propuesta sobre fijar el dólar a un conjunto de monedas, entre ellas, el euro y el yen, y alertaron que se «está introduciendo un ruido innecesario en el mercado».
La exposición más jugosa la dio Carlos Rodríguez, quien dijo que la gente nunca vio un yen, un real ni un euro, y si se efectiviza la canasta, lo único que va a conseguir el ministro es dolarizar más la economía. « A mí no me va a hacer comprar un real ni aunque me digan que vale 0,95 euro y un pedacito de marco», dijo Rodríguez. El titular del CEMA dijo además que «alguna intensión debe haber detrás de estas declaraciones de Cavallo. Los invito en este foro a que pensemos, porque las declaraciones no son sólo por el cansancio del avión, hay algo atrás. O bien quiere distraer la atención de la gente, o bien está pensando en algún tipo de devaluación», dijo.
Las declaraciones de Rodríguez animaron al resto de los presentes, que hasta el momento se mantenían cautos en sus declaraciones referidas a Cavallo. «La canasta es un verdadero disparate», dijo en sus reflexiones finales el economista Ricardo Arriazu, dejando de lado la formalidad que lo caracterizó durante su exposición.
Por su parte, Guillermo Calvo también se sumó a las críticas al alertar que si se sigue insistiendo en el tema, se va a despertar el miedo de la gente.
A su turno, el ex secretario de Hacienda, Daniel Artana, dijo que «la Argentina tiene, de facto, una asociación monetaria con Estados Unidos y una asociación comercial con Brasil y Europa. Existe aquí una cultura bimonetaria, y atar el peso al dólar, al euro y al yen traería confusión», manifestó el ex funcionario. Artana elogió la convertibilidad, al señalar que este mecanismo «permitió ganar la estabilidad de precios después de la orgía inflacionaria que vivió la Argentina».
Muy útil
La misma defensa del esquema cambiario la realizaron el ex secretario de Finanzas y actual titular del Banco Hipotecario, Miguel Kiguel, y el ex secretario de Hacienda durante la gestión de Roque Fernández, Pablo Guidotti. «La paridad uno a uno entre peso y dólar es muy útil para el país», dijo Kiguel.
También Pedro Pou dejó sus halagos al sistema al inaugurar las jornadas: «Es la mejor política monetaria que se pudo haber aplicado en la década del '90, y también lo sigue siendo en la actualidad», dijo.
Entre otros temas, todos los expositores coincidieron que el problema argentino no es el tipo de cambio sino que se trata de un problema fiscal, aunque ninguno avanzó sobre este aspecto. Ricardo Haussman, economista jefe del Banco Mundial, explicó que la misma crisis se podría tener con tipo de cambio flotante y señaló que «esta misma crisis podría pasar mañana en Brasil».
Sobre el final, en el ambiente, quedó latente el temor a que Cavallo termine efectivizando todo lo que dice: «Si el ministro está hablando de una canasta de monedas es porque se viene una canasta de monedas», coincidía en las puertas del Banco Central un grupo de economistas que salían de escuchar las exposiciones y tenían en sus manos copias de las declaraciones realizadas el miércoles por el ministro sobre la posibilidad de adoptar el euro y el yen.
Por otro lado, el economista jefe para Latinoamérica del Fondo Monetario Internacional (FMI), Claudio Loser, desmintió ayer completamente los rumores sobre una posible reasignación de los fondos obtenidos en el blindaje financiero. «El FMI no prepara ningún adelanto para la Argentina. No se por qué se dejó correr ese rumor, pero ni siquiera creo que el país necesite ese adelanto», dijo al ser consultado por este diario.
Pero a pesar de las desmentidas de Loser, la sala donde se desarrolló el evento fue invadida de rumores: panelistas, economistas, banqueros y empresarios que asistieron daban por descontado que Domingo Cavallo está tratando de conseguir dinero afuera. Sobre todo cuando a su turno el economista Miguel Angel Broda explicó que el país no tiene dinero para hacer frente a las necesidades de financiamiento de los próximos 90 días. «Para qué se fue si no afuera Cavallo», dijo con gestos de obviedad, el ex viceministro de economía, Carlos Rodríguez al tiempo que, en voz baja, grupos de asistentes se acercaban a los panelistas buscando que alguien confirmara esa misma premonición.
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