9 de abril 2008 - 00:00

Giro: buscan recuperar lo pagado a organismos

Giro: buscan recuperar lo pagado a organismos
Luego de seis años de política de desendeudamiento con los organismos multilaterales, el gobierno decidió que ya es hora de dar vuelta la ecuación. Entre 2002 y 2007 se efectuaron pagos netos al FMI, BID y Banco Mundial y otras instituciones por u$s
27.540 millones.
Pero a pesar de haber sido un excelente pagador, el país tiene serios problemas para recuperar al menos una parte de esos recursos a través de nuevos créditos.

Durante su corta estadía en Miami, el ministro de Economía, Martín Lousteau, aprovechó para sumarse al coro de los que piden más flexibilidad al BID: «Estamos en un contexto de ausencia de financiamiento de largo plazo en los mercados y la institución debería ser más flexible para ayudar al crecimiento sostenido de los países de la región», aseguró en su presentación.

Si bien la entidad que preside Luis Alberto Moreno desembolsó créditos por más de u$s 1.500 millones el año pasado, las cancelaciones de préstamos y el pago de intereses generaron que el flujo fuese negativo para el país en u$s 496 millones. Esta situación se repite con el Banco Mundial. Al FMI ya se le había cancelado la totalidad de los u$s
9.500 millones adeudados a fines de 2005.

El objetivo oficial para los cuatro años de Cristina de Kirchner es que los nuevos préstamos de las entidades más que compensen los pagos de capital e intereses que realiza la Argentina. Pero hasta ahora no hay certezas de que ello esté al menos cerca de ocurrir.

Los problemas de financiamiento para el gobierno se hicieron más evidentes en los últimos días. No sólo está vedado el acceso al mercado internacional (debido a los juicios de los bonistas), sino que también resulta complicado financiarse entre los inversores locales. En la licitación de deuda de la semana pasada, la Secretaría de Finanzas aceptó pagar una tasa variable de 13,3% (la más cara desde la reestructuración de la deuda) y aun con ayuda de los bancos oficiales no consiguió los $ 1.000 millones (o sea 330 millones de dólares) que había salido a buscar.

  • Razonamiento

    Con este escenario, las miradas se posaron en los multilaterales que, al fin y al cabo -razonan en Economía-ya cobraron con creces en los últimos años. Por eso, el reclamo es que el BID se comprometa a desembolsar u$s 8.000 millones hasta 2011 y que el Banco Mundial haga lo propio con otros u$s 7.000 millones, unos u$s 15.000 millones en total.

    La turbulencia de los mercados internacionales no es el único motivo por el cual el país no consigue acceso al financiamiento. La manipulación de la inflación ya había golpeado fuerte a los bonos desde inicios de 2007. Pero en el mismo nivel de gravedad (o aún peor desde el punto de vista de los inversores extranjeros) es el default con el Club de París por más de u$s 6.000 millones y los casi u$s 29.000 millones que permanecen impagos (con intereses vencidos y punitoriosincluidos) con los bonistasque no entraron en la reestructuración de 2005.

    La situación con los países acreedores del Club de París sigue siendo compleja. Esta es la situación con la que debe lidiar Economía para avanzar en la negociación:

  • Italia, Alemania y Japón están entre los más duros. En particular los dos primeros, que tienen un fuerte lobby de los bonistas que quedaron fuera del canje.   

  • Estados Unidos envía señales contradictorias. Hubo algunas manifestaciones públicas de funcionarios de segunda línea apoyando las negociaciones, pero al mismo tiempo reclama la participación del FMI como auditor. De lo contrario, sostienen, la única forma de darle el visto bueno al pedido de renegociación de la Argentina debería efectuarse a través del Congreso, lo cual resulta más que complicado.   

  • Otro de los países con postura dura es Holanda, que a pesar de no tener una deuda importante ni fuertes lazos comerciales, insiste con la necesidad de que se respete el esquema de renegociación previsto en los estatutos del Club de París (no admite quitas y exige presencia del Fondo).

  • Francia, en cambio, se ha mostrado últimamente más flexible. Los negocios conseguidos por consorcios franceses, en particular vinculados con el tren de alta velocidad, acercaron al gobierno de Nicolas Sarkozy.
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