18 de febrero 2002 - 00:00

Gobernadores van por reparto total de los impuestos

El gobierno buscará mañana con los gobernadores negociar una aprobación rápida del presupuesto para este año, una de las exigencias traídas por Jorge Remes Lenicov de Washington. Esenciales para destrabar por lo menos el envío de fondos del blindaje acordado el año pasado.

Los gobernadores insistirán en reclamar que si la recaudación no alcanza para pagar el piso de la coparticipación, se tendrá que cambiar el sistema y que todos los impuestos sean coparticipables, en particular el impuesto al cheque. Aun cuando el jefe de Gabinete de ministros, Jorge Capitanich, les haya asegurado que la Nación cumplirá con el envío comprometido del piso de coparticipación -$ 1.364 millones mensuales-, en Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales (LECOP).

• Cheque

Con respecto a la posibilidad de coparticipar el impuesto al cheque, que proponen los gobernadores, anoche Lamberto dijo a este diario, terminante, que eso implicaría que «se acaben todos los planes sociales». El secretario de Hacienda puntualizó que «no hay margen para aumentar el gasto; y esto le cabe también a la Nación», afirmó. Si ese gasto aumenta, concluyó, «no hay programa monetario que aguante».

La postura que llevará al encuentro el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, será muy clara: «Yo les doy los fondos que ustedes reclaman, pero me bajan el gasto». La gente de Remes Lenicov admite que todo pasará por ver cómo reaccionan los gobernadores ante el nuevo reclamo.

La Nación tratará de explotar a su favor la relación de los gobernadores con los intendentes municipales, algunos de los cuales amenazan con renunciar e irse, tal como pasó con el de Trenque Lauquen, Jorge Barrachia -un radical ex candidato a senador por el ARI de Elisa Carrió-, cuando debió soportar algunos «escraches» frente a su domicilio. ¿Cuánto van a tardar los gobernadores -dicen en Economía- en hacer lo mismo, cuando los intendentes son el sustento político de ellos?

El salteño
Juan Carlos Romero insistirá con argumentos conocidos: «Si siguen cayendo los ingresos vamos a tener que ir a otro sistema, por el cual eliminemos los pisos, y donde todos los impuestos sean coparticipables», dijo a este diario. Hoy sólo una parte de ellos se reparte y no está incluido el que más se cobra y que grava las transacciones financieras.

El salteño juzgó que
«los ministros de Economía tienen la tentación de que cuando crece la economía ponen un techo a la coparticipación y cuando hay riesgo de caída no quieren pagar el piso, entonces hay que hacer un régimen más sincero donde todos los impuestos sean coparticipables».

Para el salteño,
nadie le regala nada a las provincias, y apuntó que las provincias cedieron la recaudación a organismos que no controlan. «De la deficiencia en la DGI, la corrupción, la evasión, las provincias no opinamos», ejemplificó Romero sobre el dinero de las provincias que desde hace más de 60 años maneja la Nación. El gobernador salteño reseñó que el año pasado las provincias cedieron «13 por ciento, unos u$s 2.000 millones», por lo cual sostuvo que no están en condiciones de sufrir nuevos recortes.

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