Como en el resto de los servicios públicos, el Gobierno analiza por estas horas un nuevo aumento del pasaje de colectivo, cuyo mínimo hoy es de $ 6 en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras se debate esa actualización, los empresarios del sector advierten que están "en crisis" y reclaman que cualquier suba no esté acompañada por una quita de subsidios.
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Fuentes del Ministerio de Transporte confirmaron a ámbito.com que "está en análisis un ajuste" de la tarifa, pero que "no se sabe ni cuánto, ni cuándo". Días atrás trascendió una posible suba a $ 11 del boleto, pero desde la cartera que conduce Guillermo Dietrich lo desmintieron tajantemente. "No es cierto, ni siquiera tenemos terminado el estudio, no sabemos de dónde salió eso", afirmaron.
Ya en 2016 el Gobierno llevó de $ 3 a $ 6 el valor del boleto mínimo. Y se descontaba que este año, al igual de lo que ocurre con servicios como la luz y el gas, entre otros tantos, iba a sufrir un nuevo incremento.
En tanto, las cámaras empresarias enviaron un pedido de reunión "urgente" al jefe de Gabinete, Marcos Peña, en la que expresaron fuertes críticas a la gestión de Dietrich. La carta está firmada por la Asociación Civil Transporte Automotor (ACTA), la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la Cámara del Transporte de la provincia de Buenos Aires (CTPBA), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA).
En la misiva, los transportistas solicitaron "una urgente audiencia que nos posibilite plantearle la grave situación económica sectorial ante el agotamiento de las gestiones llevadas a cabo en el Ministerio de Transporte".
Y agregaron: "Dada la complejidad de la crisis y ante la falta de reconocimiento de los reales costos del sector por parte de la cartera citada, se entiende imprescindible una nueva instancia de análisis que posibilite lograr un acuerdo y evite consecuencias mayores en un servicio público esencial".
Los planes del Gobierno son que la suba de la tarifa esté acompañada por una reducción de los subsidios, que ayude a reducir más el déficit. Fuentes empresarias advirtieron a este medio por el fuerte impacto negativo que tendría esto sobre sus costos operativos, que ya este año sufrieron por el aumento del combustible y lo hará más cuando se cierre la discusión paritaria de sus trabajadores. Según las cámaras arrastran una pérdida en ese sentido de $ 600 millones mensuales desde el último incremento tarifario.
En las cámaras calculan que un pasaje sin subsidios rondarían los $ 18. Sin embargo, evitan dar definiciones sobre cuánto debería ser el porcentaje de aumento. Y explican que el debate con el Gobierno gira alrededor de que no logran ponerse de acuerdo en cómo se define la estructura de costos.
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