19 de noviembre 2003 - 00:00

Gobierno promete u$s 3.400 M en obras

«La construcción y la vivienda pueden acortar el camino hacia la recuperación de la Argentina. No compartimos la visión de quienes piensan que inversión pública es igual a gasto improductivo: esa idea es uno de los grandes males, daños y problemas que se le han causado al país.» Cómodo frente a una audiencia mayoritariamente alegre por la línea del gobierno, el presidente Néstor Kirchner continuó endulzando los oídos de los empresarios de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), que ayer celebró su 51° convención anual.

Es que horas antes, por el mediodía, el ministro Roberto Lavagna había anunciado inversiones por u$s 3.375 millones en obras públicas hasta el final del mandato de su jefe, con recursos provenientes del BID y el Banco Mundial. El titular de la cartera económica dijo que «del programa de inversiones que estamos presentando al Banco Mundial y al BID, 75% de los fondos se destinará básicamente a la obra pública».

•Frases salientes

El Presidente fue aplaudido de pie por una audiencia que a esas horas (las 22.30) ya se había reducido a casi la mitad (su presencia estaba anunciada para dos horas antes). Estoicos y no tanto, empresarios como Luis Betnaza y Carlos Tramutola (Techint), Cristiano Rattazzi (Fiat), Guillermo Díaz (AUSOL), Gustavo Sinosi (Exposium), Amadeo Vázquez (Telecom), Saúl Zang (IRSA), Clarisa Lifsic (Banco Hipotecario) y José Ignacio de Mendiguren se alternaron en el salón Martín Coronado del Teatro San Martín. Pocos de ellos llegaron hasta el cóctel final.

Flanqueado por Eduardo Baglietto y Aldo Roggio (presidente y vice de la CAC), Kirchner -a quien acompañaron el vice Daniel Scioli y el ministro Julio De Vido-reiteró anuncios previos sobre construcción de 66.000 viviendas por $ 1.066 millones, 700 escuelas por $ 463 millones (que, prometió, «educarán a 25.000 alumnos y generarán 20.000 empleos») y obras de control de inundaciones por $ 900 millones. Otras frases salientes del discurso del Presidente:

• Queremos una nueva Argentina, con esperanza y Justicia, que deje de vivir de formas vacías y se dedique a la sustancia.

• La vieja Argentina, la de la violación a los derechos humanos, la de la Justicia sólo para los poderosos, la de la corrupción estructural y la exclusión social, tiene sus defensores: los beneficiarios directos y los responsables de la aplicación de esas políticas, que lucen un desprecio casi racista por lo nuestro.

• El objetivo de la política económica es asegurar el crecimiento sustentable y la recuperación de la clase media, con crecimiento constante del empleo. El consumo es el centro de esa estrategia de expansión.

• Hay que recrear el empresariado nacional, la dirigencia nacional: a eso apostamos como polea del cambio.

• El año que viene nos reencontraremos aquí, y para entonces quedarán pocas dudas de que la inversión privada, junto con la obra pública, el consumo y otra distribución del ingreso darán lugar a otra Argentina en la que sus trabajadores vuelvan a tener trabajo.

Antes,
Baglietto reiteró datos ya conocidos respecto de la recuperación del empleo en el sector (30% sobre el año pasado), cemento, ladrillos y asfalto (entre 22% y 100%); pidió que no se subejecuten las partidas presupuestarias destinadas a obra pública (De Vido se comprometió a que eso no sucederá) y culminó poniéndose a disposición del Presidente: «La CAC continúa a disposición de su gobierno para ayudar a alcanzar los grandes objetivos».

Dejá tu comentario

Te puede interesar