La idea es que en ningún momento se lo compare o relacione con un grupo de países tipo
Bajo estas condiciones políticas, varios países hasta ahora adherentes (Chile, México y Sudáfrica, además de la Argentina), y algo celosos por algún sesgo ideológico antinorteamericano que podría haber tomado el GX, continuarán participando del grupo, reclamando la apertura de los mercados agrícolas de los países desarrollados.