Empezaron a aparecer los grandes obstáculos a las intenciones de reactivar del gobierno, que está más obsesionado por el precio del dólar que por las malas señales que le da la economía cotidiana. Todo parece indicar que a corto plazo deberá emitir para destrabar la economía. Iniciará así un proceso de incierto final.
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Este fin de semana hubo más remarcaciones de precios. Viernes y sábado los super-mercados estuvieron más concurridos de lo habitual porque la gente buscaba refugio en productos de la canasta familiar ante la posible suba del dólar.
Fue así como productos como las gaseosas anotaron otro 10% de suba con lo que en el mes totalizan aumentos de 20%. Lo mismo ocurrió con el agua mineral, pescados, pollos, quesos y otros productos de la canasta familiar. Además, se notaron más faltantes en las góndolas y una lenta tarea de los repositores externos.
Los aumentos no ceden porque los avala una demanda de consumidores temerosos por cómo abrirá hoy el dólar. Lo más grave es que los $ 10 mil millones de circulación monetaria quedarán escasos ante la suba de precios de los últimos días. En otras palabras, ese circulante compra menos productos ahora que antes y trabará más la economía con lo que obligará a emitir.
Por otro lado, los consumidores compensan la suba de precios que implica una mayor caída de su salario dejando de pagar todo tipo de impuestos. Los que más lo sienten son las provincias donde sus recaudaciones están cayendo en enero y febrero en proporciones muy superiores a 30%. Hay provincias como la de Buenos Aires que en diciembre recaudaron menos de $ 200 millones, casi 50% menos que el mismo mes del año anterior y les imposibilitará el pago de los sueldos y jubilaciones.
Alarmados, los gobernadores están mirando a la Nación para que les gire más recursos, pero la recaudación de febrero sigue en niveles exageradamente bajos.
Los ingresos de la provincia de Buenos Aires son más de 30% de lo que recaudan todas las provincias juntas. Esto implica que si la situación sigue así el conjunto de las provincias del país recaudará a lo largo de este año a valores constantes poco más de $ 7.000 millones, que fue lo que recaudaron en 9 meses del año pasado.
¿Por qué esta diferencia en la caída de la recaudación entre Nación y Provincias? A la Nación aportan fundamental-mente los grandes contribuyentes, vía ganancias, IVA y el impuesto al cheque, mientras que los ingresos de las provincias se conforman con los pagos de tasas, patentes de autos, inmobiliario y otros impuestos de los ciudadanos y comercios. Esto da con tierra con que el problema de la recaudación argentina es por las grandes empresas que evaden. En la provincia de Buenos Aires sobre 6 millones de contribuyentes casi 2,5 millones no pagan el impuesto a las rentas, por ejemplo. A nadie se le ocurriría hoy ejecutar las viviendas de los morosos.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires vio caer su recaudación en 52%: su impuesto de casi 5% en ingresos brutos es hoy impagable porque a veces supera los márgenes de rentabilidad de la facturación.
El presupuesto, aún no aprobado, con apenas 40 días de entrado el año 2002, parece quedar obsoleto y la emisión monetaria aparece como un recurso al que le van a echar mano antes de fin de mes.
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