Impuestos distorsivos continuarían en 2004

Economía

El Ministerio de Economía no evalúa por lo menos hasta el momento incluir dentro del proyecto de presupuesto nacional que se enviará en setiembre al Congreso, algún tipo de modificación del tributo a los débitos y créditos bancarios; conocido como impuesto al cheque. La negativa a avanzar en esta posibilidad, evaluada inicialmente por Roberto Lavagna, se basaría en que las metas de recaudación impositiva que se están diseñando en estos días, y que deberían llegar a confirmar un superávit primario de 3% del PBI, serían más estrechas de lo que se habría considerado en un principio. Basándose en este dato, dentro de la Secretaría de Hacienda de Carlos Mosse se descartó ahora esta posibilidad, ya que la prioridad sería poder garantizar las metas de ingresos y gastos que se incluirán en el presupuesto y en el acuerdo que eventualmente se firmaría con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En las últimas semanas había circulado la versión que aseguraba que Lavagna evaluó reducir parte del tributo que actualmente tiene un costo aproximado de 0,6%. Este impuesto, considerado el más distorsivo de todo el sistema impositivo argentino, fue creado por Domingo Cavallo en abril de 2001, pero con la posibilidad de tomarlo a cuenta de IVA y Ganancias. Sin embargo, paulatinamente esta posibilidad fue reduciéndose, hasta que el primer ministro de Economía de Eduardo Duhalde, Jorge Remes Lenicov, terminó de prohibir cualquier tipo de pago a cuenta de otros impuestos.

Este impuesto le aporta al fisco un promedio de 530 millones de pesos mensuales, dinero que Lavagna no estaría ahora dispuesto a perder.

Según muchos analistas privados, este tributo habría llegado ya a su techo y, de no mediar un alza importante en la actividad del sistema financiero, sería muy difícil que se incremente. Como contrapartida, se asegura dentro de los bancos que el costo del impuesto cruzado con las actuales tasas de interés en baja atentaría contra la posibilidad de incrementar el volumen de depósitos a plazos. Por esto ayer, durante un seminario organizado por FIEL, se reclamó que este impuesto sea eliminado. El ex titular del Banco Central Pedro Pou dijo que el tributo al cheque «está destruyendo el sistema financiero», con lo que por este tipo de instrumentos el régimen impositivo actual «es similar al de la Colonia». Pou comparó el daño de este impuesto con el que generan las retenciones a las exportaciones, que según el ex titular del Central «también tendría que ser eliminado».

La rebaja del impuesto al cheque no sería el único proyecto oficial anunciado en las últimas semanas por el gobierno que quedaría al margen. También la modificación de la ley de monotributo quedaría sin tratar en el Congreso. Las dificultades políticas para que socialmente se acepte un incremento en las cuotas de ese tributo provocaron que los legisladores (con cierta venia de Economía) abandonaran momentáneamente este proyecto. Lo que sí podría avanzar, pero como una ley separada de la modificación del monotributo, es la eliminación de la figura tributaria de responsable no inscripto y la creación del «contribuyente eventual»; una idea que viene siendo postergada desde los tiempos de Fernando de la Rúa.

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