En enero no sólo el Estimador Mensual Industrial (EMI) mostró un crecimiento interanual importante de 16,4%, sino que, además, esta suba es la más alta desde que comenzó a medirse a principios del '94 con la actual metodología estadística. Este incremento significa, asimismo, que por tercer mes consecutivo hubo un crecimiento interanual en la industria, lo que confirma el fin de la recesión.
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Sin embargo, el análisis sectorial del EMI emitido por el INDEC demuestra que la industria se divide hoy en dos clases bien diferenciadas. Hay un grupo de industrias dedicadas a la exportación y a la sustitución de importaciones que viven un mejor momento. No obstante, hay otros rubros, concentrados en el mercado interno o necesitados de créditos o de la asistencia del sistema financiero, que no muestran aún ningún síntoma de reactivación. Además, hay que tener en cuenta que la comparación se realiza contra un mes (enero de 2002) en el que más se sintió la crisis económica.
Como dieron positivos, los datos del INDEC no merecieron mayores reclamos de Roberto Lavagna, a diferencia del relevamiento de pobreza. La variable mostró, además de un crecimiento interanual de 16,4% en la medición desestacionalizada, un alza de 4% contra diciembre de 2002. Esto quiere decir que, en la comparación mensual, la variable subió por cuarto mes consecutivo, y con el mayor porcentaje desde que en diciembre de 2000 el EMI creció 9,9% contra noviembre de ese año.
El propio INDEC recomendó ayer que, para sacar conclusiones definitivas sobre la situación de la industria a comienzos de año, hay que esperar a conocer los datos de febrero, ya que «tanto enero como febrero son meses muy especiales debido a la incidencia que provoca el receso de verano».
Según el análisis sectorial del informe mensual del INDEC, las ramas industriales concentradas en la sustitución de importaciones fueron las que mejores resultados mostraron. Se destaca fundamentalmente la situación de los textiles, donde los tejidos y los hilados de algodón crecieron 209% y 120%, respectivamente. Luego aparece la metalmecánica (86,5%), agroquímicos (50,3%) y el vidrio (36,8%). Como contrapartida, la producción de lácteos y la imprenta continúan sin reaccionar.
Esta tendencia sectorial también se refleja en la encuesta mensual que publica el INDEC junto con el EMI, donde se refleja que la industria no espera mejoras dentro del mercado interno ni en las expectativas para que reaccionen las importaciones (condición fundamental para el crecimiento a largo plazo), y que todas las expectativas están orientadas a la posibilidad de exportar.
El 57,1% de las empresas no anticipa cambios en la demanda interna para este mes en curso, mientras que 24,5% espera una suba y 18,4% prevé una disminución. En diciembre pasado, la relación era de 51,5%, 42,4% y 6,1%, respectivamente. Esto quiere decir que, por ahora, los industriales se mantienen escépticos ante la posibilidad de poder contar con una mayor demanda dentro del mercado interno.
En cuanto a las exportaciones en enero, 60,9% no espera cambios, 21,7% considera viable un aumento y 17,4% advierte una disminución en sus ventas al exterior. Si bien aquí hubo una leve baja frente al mes anterior, las empresas que continúan considerando las posibilidades de exportar se mantienen altas.
Por otra parte, 84% por ciento de las firmas no anticipa en enero de 2003 cambios en sus importaciones totales de insumos, en tanto que coinciden en 6,8% los que anticipan tanto un aumento como una disminución. En diciembre de 2002, la relación era 64,6% que no aguardaba cambios, 23,1% que esperaba una baja y 14,7% que vislumbraba caídas.
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