San Pablo (ANSA) - Los poderosos industriales de San Pablo, cansados de dólar bajo y tasas de interés altas, anunciaron una «declaración de guerra» contra los tecnócratas que ocupan, según denuncian, desde hace 20 años el Ministerio de Hacienda y el Banco Central de Brasil.
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«Ese grupo que manda hoy en la economía de Brasil no puede continuar dictando las reglas en el país. Es hora de comenzar una guerra contra ese grupo que hace 20 años dicta las reglas de la política económica», afirmó Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP). Sin embargo, aclaró que sus ataques no son contra el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, ni contra el titular del BC, el ex banquero Henrique Meirelles, sino «contra los tecnócratas».
Brasil se encuentra este fin de año en medio de una polémica por el crecimiento del Producto Bruto Interno, que hasta noviembre estaba previsto 3,5% para 2005 y que finalmente cayó a 2,3%. El motivo, según admitió el propio ministro Palocci, fue el celo puesto en la tasa básica de interés (hoy de 18% anual) para controlar la inflación, una medida criticada incluso por sectores del gobierno, además de la industria y los sindicatos.
• Decepción
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo el viernes en San Pablo que «la decepción» de 2005 fue la caída de 1,2% en la economía en el tercer trimestre, adjudicada a la política de tasas de interés que aplican Meirelles y Palocci.
Según dijo Skaf en una entrevista al diario «Folha de Sao Paulo», el presidente «debe direccionar Brasil hacia el crecimiento; es un error darle tanto poder a ese grupo monetarista, porque el problema actual no es la inflación, sino el crecimiento».
Los industriales de San Pablo, estado que aporta 36% del PBI de todo Brasil, se quejan también por el precio del dólar -en torno a los 2,30 reales- y reclaman un nivel como en 2003 y fines de 2004, cercano a los 3 reales. Pese a que el nivel de exportaciones bate récords todos los trimestres, los productores agrícolas e industriales advierten que el próximo año se reflejará el bajón de la economía en esos sectores a raíz del precio del dólar durante 2005.
El jefe de los industriales paulistas descartó que, con sus críticas, reclame el cambio de ministro de Hacienda. «No me refiero a este o a aquel ministro. Muchas veces, el ministro ni entiende del asunto, es una persona que viene de afuera y acaba en manos de ese grupo de tecnócratas del Banco Central. Ese es el grupo que define todas las reglas del país, que ve con recelo el crecimiento. Cuando sube la demanda, ese grupo la baja, porque siempre está pensando en la inflación, en algo que servía hace 20 años, pero no ahora. Ellos proyectaban un crecimiento de 3, cuando el mundo crece a 5%, Brasil perdió otra oportunidad.»
El ministro Palocci, el viernes, al hacer un balance de fin de año, pronosticó en conferencia de prensa que en 2006 Brasil crecerá en torno a 5%.
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