Inflación: apuran canasta de 120 productos congelados

Economía

Empresarios reconocen que las negociaciones están avanzadas. El viernes se renovó el programa Precios Máximos pero sólo hasta el 8 de junio. El nuevo acuerdo se anunciaría antes de esa fecha.

El resultado del índice de precios al consumidor de abril alejó aún más el cumplimiento de la meta de inflación del 29%. El dato de 4,1% volvió a encender alarmas en el Gobierno, sobre todo por las dificultades que traerá en la recuperación de los salarios. Con este escenario, el gabinete económico rearma su estrategia para contener la escalada. Lanzarán en los próximos días una canasta de 120 productos que estarán congelados por seis meses. Al mismo tiempo avanza el acuerdo de precios con proveedores de insumos difundidos y apuestan también a mejorar la competencia con la puesta en marcha de la ley de góndolas.

Con la vuelta de Martín Guzmán de la gira por Europa, los principales funcionarios que tienen injerencia en la economía volverán a reunirse esta semana. La mira estará puesta en la dinámica de los precios de la canasta básica.

El viernes se hizo una nueva extensión de Precios Máximos. Esto sucedió al día siguiente de que se conociera el dato de inflación de abril. La resolución vino con dos novedades llamativas: la eliminación de al menos treinta productos del programa y la acotada vigencia hasta el 8 de junio. Estas señales reflejan la inminencia del lanzamiento de un nuevo plan que buscará llegar a todos los canales de ventas de todo el país con el mismo precio.

“Las negociaciones están muy avanzadas”, adelantó un importante empresario del gremio de la alimentación a Ámbito. En ese sentido, la industria tomó como un buen gesto el deslistamiento de algunos rubros claves que se conocieron este fin de semana y el lanzamiento de la nueva canasta podría darse incluso antes del vencimiento del actual programa.

La novedad con respecto a los planes vigentes es que la canasta de 120 productos llegaría también a comercios de cercanía como almacenes y autoservicios. Además, apuntan a que los empaques lleven impresos los precios en su frente. En el Gobierno apuestan a que esto colabore con el cumplimiento de la norma que será más difícil de fiscalizar porque ahora alcanzará miles de puntos de venta de todo el país.

Los funcionarios reconocen que el problema de la inflación no se va a solucionar de un día para otro y trabajan en un plan a mediano plazo. “Vivimos en un país bimonetario, donde la sociedad vuelca los ahorros del fruto de sus esfuerzos en una moneda que no emitimos, esto trae complicaciones que son inéditas en el mundo”, dijo un integrante del gabinete económico. Al mismo tiempo, entienden que se necesitan también instrumentos para aplacar la escalada en el corto plazo. Los salarios llevan tres años consecutivos de deterioro de su poder adquisitivo y si su recuperación se continúa demorando también se afectará el consumo y la actividad.

A los problemas propios de la dinámica inflacionaria Argentina, se suman ahora el alza en la cotización de los alimentos a nivel internacional y también de otros productos claves para cualquier industria como el cartón, el plástico y el cobre.

Con este escenario, en la cartera que conduce Matías Kulfas también trabajan en una serie de acuerdos con proveedores de insumos difundidos que afectan a casi todas las cadenas de producción. Empresarios de la industria siderúrgica, química, petroquímica, celulosa y electrónica, desfilaron estos días por el Ministerio de Desarrollo Productivo para sumarse a un plan que congelará los precios pero tendrá revisiones.

Por otro lado, en el Gobierno apuestan a fomentar la competencia en rubros claves mediante la ley de góndolas, que se puso en marcha el sábado y sus efectos podrían vislumbrarse recién en un mediano plazo.

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