30 de octubre 2008 - 00:00

Inmuebles ya se negocian con rebajas de hasta 20%

«La gente sólo llama a las inmobiliarias para preguntar qué hacer, pero muy poco para comprar o vender.» Con esta frase, un operador del sector intentó reflejar el momento de confusión que se vive desde hace unas semanas y que se intensificó a partir del momento en que la suba del dólar comenzó a ser noticia.

Esto se traduce en un mercado casi paralizado, que sólo registra movimientos por parte de personas que por razones de fuerza mayor necesitan mudarse. La compra de una propiedad como inversión ya no tiene adeptos.

Es que al tratarse de un mercadoen el que su producto se encuentra dolarizado, cualquier movimiento de la moneda estadounidense sacude al sector.

Pero esto todavía no se reflejade manera directa en los precios, aunque sí tiene impacto en el margen de contraoferta que se maneja. Hasta fines del año pasado, entre el valor pedido por el vendedor y aquél en que finalmente se cerraba la operación había una diferencia no mayor que 5%. Sin embargo, hoy ese margen es mucho mayor.

«Los precios de los departamentos se mantienen sin cambios, pero hay mucha flexibilidad entre lo que se pide y lo que se paga. Antes, la diferencia era de 5% como mucho, ahora se puede hablar de 10%, de 15% y hasta de 20%» señaló a este diario Carlos Sotelo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA).

El problema que se registra en el mercado inmobiliario es que al subir el dólar más de 10% en las últimas semanas desapareció la estabilidad alcanzada desde hace unos tres años. Por ese entonces, los inmuebles comenzaron a subir por una mayor demanda hasta que se estabilizaron a mediados del año pasado.

Ahora vuelve a plantearse la duda de cuál es el valor real de la propiedad.

Teniendo en cuenta experiencias anteriores, si la moneda estadounidense se dispara, los propietarios durante un tiempo se resisten a ceder en el precio. Si esta suba se mantiene durante unos meses, finalmente termina impactando en una baja de los precios en dólares de la propiedad.

La pregunta que muchos se hacen es si esta suba del dólar es algo circunstancial o es una carrera hacia una meta desconocida.

«La gente me pregunta qué tiene que hacer y la verdad es que si yo supiera se los diría, pero no lo sé. El gobierno no define una política clara, de por lo menos seis meses; deberían decir si van a devaluar o no y hasta dónde. Porque si no, nos manejamos en medio de la incertidumbre», señaló Sotelo.

Es por eso que quienes hoy tienen dólares («Hay mucha gente que los tiene guardados», agregó el titular de la CIA) y creen que esta moneda seguirá subiendo especulan con que los precios de los inmuebles en dólares en los próximos meses van a bajar y entonces postergan la compra. En tanto, los que tienen que vender una propiedad, se asustan con este despertar cambiario y sienten la presión de tener que decidir una venta rápida antes de que el inmueble pierda valor.

  • Inversores

    Quienes venden para comprar no viven esta tensión ya que si la propiedad que venden llegara a bajar, también bajaría la que quieren comprar y no habría diferencia.

    También las consultas las realizan dueños de propiedades que fueron compradas como inversión (por ejemplo, para alquilar) y hoy se plantean la posibilidad de vender el inmueble, apostando a una importante devaluación y comprar en el futuro a menor precio. 

    «La especulación de vender ahora y comprar después existe. Pero hay que tener mucho cuidado porque el costo de salir y entrar en una propiedad es muy alto y se necesitaría una variación de precios muy grande para hacer negocio y hoy nadie sabe lo que puede pasar dentro de un año», explicó Guillermo González, de la inmobiliaria Araks.
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