Como si fuera poco ayer la calificadora de riesgo Standard & Poor's(S&P) salió a advertir su preocupación por el deterioro del contextoeconómico y político argentino, a la vez que señaló que se ha aumentado elriesgo de refinanciación de las compañías locales.
Tras confirmar la calificación de la deuda argentina de «BB-» por partede S&P, la calificadora más prestigiosa del mundo, advirtió que estoreflejaba la expectativa de que el gobierno de De la Rúa continua-raprofundizando las reformas estructurales revisando las transferenciasintergubernamentales, ampliando los mercados de exportación más allá delMercosur y reemplazando impuestos distorsivos con otros más eficientes.
«Si bien las calificaciones de las entidades corporativas, deinfraestructura y públicas tampoco fueron modificadas, S&P manifestó ayerque continúa preocupada acerca del deterioro del ambiente económico producto dela profunda recesión de 1999 y 2000 que ha durado más de lo esperado.»
«Adicionalmente no es de esperar que la recuperación sea significativaantes de 2001, principalmente por la falta de confianza de la población, locual continúa limitando el consumo», señala S&P. La califica-dora sostieneque «si bien el sistema financiero local se ha mantenido sólido, el hecho queel mismo se ha concentrado en préstamos a empresas de primera línea y una menorconfianza por parte de los inversores han reducido la flexibilidad financierade la mayoría de las compañías argentinas, incrementando de algún modo elriesgo de refinanciamiento. Más aún, dice S&P, los incrementospotenciales de la intervención del gobierno en compañías reguladas y lareciente turbulencia política crean inquietudes adicionales».
Con relación a los futuros cambios en las calificaciones de empresas yentidades financieras, S&P sostiene que dependerán no sólo de larecuperación de la economía, sino también de cómo cada industria o entidad semaneja en el actual ambiente recesivo.
En cuanto al análisis sectorial la calificadora explicó por ejemplo queen el caso de:
Productos de consumo y supermercados: aunque los supermercados sevieron afectados por la reducción del ingreso disponible de las familias y laincertidumbre laboral, y su performance financiera se deterioró de algún modo,la industria continúa siendo una de las más resistentes de la economía. Lossuper-mercados serán uno de las primeras industrias en recuperarse de larecesión.
Telecomunicaciones: a pesar de que la lenta reactivación conspiraría conla recuperación del consumo en 2000, es de esperar que el tráfico se recupereen 2001. Tanto Telecom como Telefónica y los operadores de telefonía celularestán bien posicionadas para soportar la competencia en el corto plazo. Sinembargo, incrementos del tráfico pueden no mejorar demasiado la performancefinanciera de las compañías calificadas, dado el mayor incremento esperado enlas presiones competitivas, lo que afectaría precios y márgenes.



